La brecha entre los niveles de vacunación contra la influenza entre menores blancos y de minorías se ha acortado por segundo año consecutivo, no obstante las disparidades continúan entre los adultos, situación que preocupa a las autoridades sanitarias.

Según datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) dados a conocer hoy sobre los niveles de vacunación contra la influenza en Estados Unidos, un 36,2 por ciento de los adultos ya había recibido la vacuna contra la gripe en la primera semana de noviembre.

“Es muy importante protegerse y proteger a sus seres queridos contra la influenza y la mejor forma de protegerse”, declaró en conferencia de prensa Howard Koh, vicesecretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.

Entre los adultos de 18 a 64 años, la cobertura estimada es de 30,9 por ciento, un 3,7 por ciento más que durante el mismo período al pasado año.

No obstante, al menos el 36,2 de los adultos y 36,7 por ciento de los niños no habían sido vacunados contra la enfermedad para la primera semana de noviembre, advirtieron las autoridades que conmemoran la Semana Nacional de Vacunación contra la Influenza entre el 4 y el 10 de diciembre.

Los CDC recomiendan la vacuna contra la influenza estacional para todas las personas mayores de 6 meses, en especial los niños pequeños, las embarazadas y quienes viven o cuidan a personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la gripe.

A pesar de los avances logrados en la cobertura, las autoridades se mostraron preocupadas por las disparidades que persisten entre grupos minoritarios como los hispanos en comparación con otros grupos étnicos.

“Por segundo año consecutivo no hay diferencias entre los niveles de vacunación de niños de minorías, pero estamos muy preocupados con las disparidades que afectan a estos adultos”, señaló el funcionario.

La cobertura entre los niños hispanos de 6 meses a 17 años fue de un 43,4 por ciento, más alta que la de los menores blancos no hispanos de la misma edad, que fue de un 33,5 por ciento.

Asimismo, la cobertura estimada entre los niños hispanos y niños no hispanos de otras razas fue mayor que la de los menores blancos y negros no hispanos.

La cobertura estimada actualmente para los hispanos es 15,6 por ciento más alta que durante el mismo período el pasado año.

Koh señaló que han desarrollado alianzas con organizaciones comunitarias para ayudar a disminuir las disparidades que afectan a los adultos de minorías, como los hispanos.

De acuerdo con las autoridades, la falta de cobertura médica y la desconfianza de esta comunidad en las entidades gubernamentales son algunas de las principales barreras que afectan los niveles de vacunación.

Según un informe de los CDC, con sede en Atlanta, publicado en 2010 encontró que los hispanos eran más propensos a sufrir de complicaciones y hospitalizaciones a causa de la gripe H1N1.

Las complicaciones de la influenza pueden incluir neumonía bacteriana, infecciones de oído, infecciones sinusales, deshidratación y empeoramiento de condiciones médicas crónicas, tales como insuficiencia cardíaca congestiva, asma o diabetes.

La temporada de influenza en Estados Unidos se extiende generalmente desde octubre hasta mayo, con una mayor actividad entre enero y febrero.