Denver, (EFE).- Un grupo proinmigrante de Iowa entregó en Des Moines una carta al director local del banco Wells Fargo, en la que pide que esa institución financiera se abstenga de invertir en cárceles privadas para detención de indocumentados.

Los representantes de Iowa Citizens Community Improvement (CCI) y doce de sus aliados se reunieron con Jon Campbell, ejecutivo de Wells Fargo, para analizar la carta, en la que se reiteran pedidos expresados en un documento anterior, que CCI envió a Wells Fargo la semana pasada.

En ese petitorio, Iowa CCI había informado a Wells Fargo que representantes de la National People’s Action (NPA), una organización nacional proinmigrante, asistirían a la reunión de accionistas que Wells Fargo mantendrá en San Francisco, California, el próximo 24 de abril.

En la actualidad, según información recientemente difundida por la organización Derechos para Todos en Denver, Wells Fargo tendría 4 millones de acciones de GEO Group y 50.000 acciones en Corrections Corporations of America, dos de las principales empresas a cargo de centros privados de detención de indocumentados, por un monto cercano a los 120 millones de dólares.

Tanto el petitorio como la carta presentan cinco «demandas» a Wells Fargo, incluyendo las suspensiones de la reposesión bancaria de viviendas, la suspensión de las inversiones en cárceles privadas, la suspensión del respaldo a las empresas que cambian cheques con precios o aranceles exorbitantes, la abstención de usar dinero del banco para temas políticos, y el pago adecuado de los impuestos del banco.

La misma fuente aseveró que el encuentro de hoy en Iowa representa «solamente el principio de un movimiento para hacer que aquellas corporaciones que obtienen ganancias del 99 por ciento (de la gente) sea más responsables antes ese 99 por ciento».

Iowa CCI afirmó que Wells Fargo no es la única corporación que, con sus actividades, aparentemente perjudica a los inmigrantes, ya que existen «docenas de corporaciones» que hacen lo mismo.

El grupo comunitario de Iowa también enfatizó que las acciones contra Wells Fargo deben ser «directas, pero no violentas», con la meta de llagar a un acuerdo que «sea de beneficio para todos nosotros».