ESCONDIDO.- “Para denunciar la continua práctica de perfilismo racial, la persecusión de familias trabajadoras y la detención de trabajadores migrantes y sus familias”, una conocida organización estudiantil efectuó en Escondido una marcha el sábado 5 de mayo.

Con el nombre de “Marcha del Pueblo”, el Movimiento Estudiantil Chicana/o de Aztlán (MEChA) del Colegio Comunitario de Mira Costa inició, en punto de las 3:00 p.m., la expresión de protesta frente a el Cabildo de la Ciudad de Escondido y concluyó en el edificio del Departamento de Policía de Escondido.

Se anticipó que se eligieron estos dos sitios “por las políticas creadas en el Cabildo y puestas en práctica por la Policía de Escondido en sus retenes de “ebriedad.”

En un reporte difundido por los manifestantes se precisa que la policía pretende “servir a la comunidad”, estos retenes de “ebriedad” sistemáticamente e institucionalmente perfilan a conductores y pasajeros por ser Mexicanos/Latinos.

“Estos retenes que se instalan cerca de las escuelas e iglesias, tienen la intención de intimidar y hostigar a la población mexicana que vive en Escondido”, consideró Luz Hernández, una de las activistas en la marcha.

Agregó, en este sentido, Hernández que “el Departamento de Policía de Escondido, bajo la dirección del cabildo de la ciudad, ha hecho un negocio de estos retenes de ebriedad”.

Precisó que contando con el el apoyo del Departamento de Inmigración bajo el programa “Esfuerzo Conjunto” han aterrorizado a nuestra comunidad, separando a familias enteras en esta ciudad”

Por su lado, Iris Mendoza, quien también intervino durante la expresión, sostuvo que adicionalmente, estos retenes han impuesto una carga sobre los hombros de familias trabajadoras en esta ciudad, ya que muchos han perdido sus vehículos como resultado de los retenes”.

Indicó que éstas “no son declaraciones sin fundamento, organizaciones de derechos civiles y de Derechos Humanos, han denunciando estos hechos y se han pronunciado en contra de estas violaciones”

Mendoza sostuvo que “hoy los residentes de esta ciudad (Escondido), con la solidaridad de todo el condado de San Diego, han tomado las calles para demostrar nuestra indignación colectiva ante estos actos racistas, discriminatorios y ataques dirigidos hacia nuestra comunidad”.

“Jamás permitiremos el silencio y la tolerancia de estos ataques contra nuestro pueblo”, advirtió Iris Mendoza.