SAN DIEGO.- Alvaro Millán y Raúl Jaquez son dos sobrevivientes destacados del movimiento de defensa de Chicano Park.

“No vamos a perder el Parque (Chicano) ahora que perdimos el Barrio (Logan)”, advirtió categórico Millán, con 48 años de residir en esta comunidad.

Mostrando una foto publicada en un diario local de aquellos años (1968), el entrevistado mostró su inconformidad de que se hayan hecho cambios a los murales, ya que dijo, no se respetaron a los artistas ni a esta comunidad.

Señaló con documentos en mano y un relato personal, que existen pruebas fehacientes que hasta ahora ésta comunidad siempre había estado unida y actuando en forma solidaria para resolver las muchas demandas de servicios que han tenido.

“Pero quiero dejar claro que no se trata de mí, ni es nada personal sino del Parque, del respeto que todos merecemos como parte de esta comunidad’, advirtió.

Ejemplificó en ese sentido como los miembros de esta comunidad lucharon para que se les autorizara la instalación de una lámpara, junto a la cancha de básquetbol, que al principio les había sido negada por la autoridad municipal, la cual compraron, entonces, a un residente del barrio, junto con el poste en 20 dólares.

Igualmente cuando se trató de llevar cemento para instalar las canchas, como cuando se pintaron los murales, la gente cooperó con material, mano de obra y su participación activa, dijo orgulloso Millán quien ha manifestado su desacuerdo de que con las llamadas “obras de revitalización” se le cambie la esencia del centenario parque.

Con 48 años de residir en Barrio Logan, este oriundo de Mexicali, se siente orgulloso de haber colaborado llevando las pinturas y pintando “los blancos’ de las paredes donde se construirían los murales, al lado de artistas tan prestigiados como Vidal M. Aguirre (ya fallecido) y Raúl Jácquez.

Pareció que el tiempo y la suerte unió un momento de gloriosa historia cuando de pronto y sin preveerlo apareció precisamente Raúl Jácquez, quien acompañado por su hijo hizo su cotidiano paseo al parque.

Heriberto Lugo, otro residente con más de cuatro décadas de residir en Barrio Logan señaló que apoya la postura de desacuerdo con llamada “revitalización” de esta comunidad latina.

Entonces “los muralistas no venían no procedían de escuelas ni eran teóricos, sino pintores prácticos que sabían pintar sin tener fondos ni dinero, ni contar con andamios y los medios, que tienen ahora”.

Recordó cuando la Highway Patrol quiso construir (respaldado por California Transportation (Caltrans), las instalaciones de policía en lo que es ahora el parque chicano, pero la lucha de cientos de hombres y mujeres lo impidieron.

Entrevistados varias personas que se encontraban en el lugar, pero quienes se negaron a dar sus nombres, coincidieron en que es “importante que se hagan cambios, pero se debe respetar la voz de los primeros residentes que aún viven en esta comunidad”.

Horacio Rentaría

Ellatinoonline.com

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