Denver..- Vanessa Lugo-Acevedo, una maestra de preescolar recién homenajeada por la Casa Blanca, afirma que ver «la tristeza en el rostro de sus padres» cuando iban a su escuela y no se podían comunicar con los profesores la llevó a optar por la docencia.

«A mis padres (inmigrantes mexicanos) les daba tristeza no poder comunicarse con los maestros, quienes asumían que a mi familia no le importaba la educación, aunque ciertamente no era así», dijo a Efe Lugo-Acevedo.

La maestra explicó el premio que recientemente recibió en la Casa Blanca es un reconocimiento «para todos» quienes la ayudaron.

«Lo que mis padres y yo necesitábamos, y lo que muchas familias latinas necesitan, son modelos de docentes latinos en las escuelas. Hay pocos de esos modelos latinos en las escuelas y necesitamos muchos más de esos maestros. Por eso llegué a la docencia», agregó.

Lugo-Acevedo, nacida y criada en California, fue una de las diez personas, todas ellas educadores latinos, que recientemente recibieron el premio «Campeones de Cambio», otorgado por la Comisión Asesora Presidencial sobre la Excelencia Educativa de los Hispanos durante una ceremonia realizada en la Casa Blanca.

El premio fue concedido por su desempeño en la Academia «Cole» de Artes y Ciencias, un establecimiento dependiente de las Escuelas Públicas de Denver en un barrio de mayoría de hispanos y afroamericanos en el noreste de la capital de Colorado.

Se trata de una escuela de poco más de 600 alumnos, de los cuales el 63 por ciento son de origen hispano y la casi totalidad del estudiantado proviene de familias de bajos recursos, por lo que recibe comidas gratis o a precio reducido.

En el vecindario, también llamado Cole, viven poco menos de 5.000 personas, con un 61 por ciento de población hispana, de los cuales dos de cada tres son inmigrantes y muchos de ellos viven en la pobreza.

A pesar de esos desafíos, durante sus tres años enseñando a niños del pre-jardín de infancia en Cole, Lugo-Acevedo ha logrado que sus pequeños alumnos completen exitosamente sus estudios y se gradúen habiendo alcanzado las metas académicas establecidas para ellos. Por eso fue premiada.

«Me siento feliz al ver el crecimiento en mis estudiantes. Llegan sin saber los números o cómo escribir sus nombres. Pero al terminar su tiempo conmigo, ya saben hacerlo. Eso es algo muy motivador», declaró Lugo-Acevedo.

«El impacto de Vanessa en la comunidad de Cole es un modelo para todos nuestros miembros activos y egresados; su trabajo nos inspira, así como el de los demás galardonados», dijo Amanda Fernández, vicepresidente de asociaciones con la comunidad latina de Teach For America.

La responsable de este cuerpo nacional de graduados universitarios y profesionales que se comprometen a enseñar dos años en escuelas urbanas y rurales, reconoció la «influencia decisiva que pueden tener los maestros latinos como modelos» para los niños.

Además de su propia experiencia en la infancia, el encuentro en California con un joven en un campamento de libertad condicional motivó a Lugo-Acevedo a dedicarse a una tarea en la que puede cambiar la vida no solamente de los estudiantes sino de toda la familia.

«Yo era tutora de clases universitarias en ese campamento cuando me encontré con ese muchacho. Toda su familia estaba en pandillas. La familia completa. El seguía por el mismo camino, pero simplemente porque no conocía otra cosa. El ya no tenía esperanza. Por eso me esforcé en mostrarle que él podía elegir una vida distinta», comentó.

Dentro de las aulas, sostuvo Lugo-Acevedo, también se ve la desesperación de los estudiantes latinos y de otras minorías, fomentada en muchas ocasiones por la falta de respeto de los mismos maestros hacia los alumnos.

«Los maestros no les dicen que pueden hacer más. Pero yo sé que sí pueden. Yo fui la primera de mi familia en llegar a la universidad, graduándome de la Universidad de California en Los Ángeles en 2010. Y sé que ellos pueden hacer más porque estos estudiantes son mi propia sangre», declaró.

La maestra dijo que espera que este reconocimiento abra puertas para los «jóvenes latinos y que los motive a perseguir una carrera en el sistema educativo.

«Nuestros hijos necesitan maestros que no solamente les den la educación de alta calidad que ellos merecen, sino un maestro que les comunique todos los días que su cultura, su idioma, y sus raíces valen mucho y que les ayudarán a triunfar en su futuro,» concluyó.

La maestra de preescolar Vanessa Lugo-Acevedo, fue homenajeada por la Casa Blanca por su trabajo con niños de minorías. EFE