Por María Marín

¿Conoces a alguien que hace el ridículo cuando se toma unos traguitos extras? ¡Por supuesto! Todos conocemos a alguien así. Tengo una amiga que es muy divertida, dulce y servicial. Su único “defectito” es que luego de ingerir una copa, tiene que tomarse otra, otra y otra. Después de la tercera se transforma: el maquillaje se le corre, la lengua se le traba y ¡las piernas se le aflojan!

En su cumpleaños le rogué que se controlara y me dijo: “no te preocupes, hoy sólo voy a tomar vino, el vodka es lo que me pega duro”. Aunque cumplió con su palabra de no tocar el vodka, el vino la ayudó a subirse en la mesa del comedor para mostrar sus habilidades como bailarina exótica. Algunos le aplaudieron y otros la miraron con lástima.

Al día siguiente me llamó: “No recuerdo nada ¿hice el ridículo anoche? A lo que respondí: “sí, igual que siempre… ¡no te das cuenta que tienes un problema!”

El alcohol deja de ser un elemento de socialización y se convierte en vicio cuando sufres “lagunas mentales”, cuando piensas que puedes controlarlo cambiando de una bebida a otra, cuando no puedes parar, cuando después de todo lo anterior tienes el coraje de decir: ¡No tengo un problema!

Para reconocer si tienes un problema de alcoholismo, responde a las siguientes preguntas. ¿Alguna vez has pensado que podrías tener más éxito si eliminas la bebida de tu vida? ¿Tus amistades o familiares te han criticado por la manera en la que consumes alcohol? ¿En varias ocasiones te has sentido arrepentido luego de haber ingerido bebidas alcohólicas?¿Has prometido repetidamente no beber por un plazo de tiempo y no lo cumples?

Si alguna de tus respuestas es afirmativa, seguramente tienes un problema con el alcohol. Muchas personas que toman en exceso lo hacen para liberarse del estrés, y no se dan cuenta que se convierte en una adicción. La Asociación de Alcohólicos Anónimos asegura que el primer paso para la rehabilitación es admitir tu problema.

Si el alcohol afecta negativamente algún aspecto de tu vida, tienes que aceptar que no estás bien y necesitas buscar ayuda profesional inmediatamente.

Y quien desee asegurarse que la bebida nunca le lleve al alcoholismo, le sugiero seguir estos tres consejos sabios de los expertos: no bebas antes o durante el trabajo, tampoco cuando el sol se oculta, ¡y jamás tomes a solas!

Para motivación síguela en Twitter @maria_marin