SAN DIEGO.- La señora Suki Hudson es una mujer migrante quien llegó hace 32 años a Estados Unidos, y desde entonces ha celebrado El Día de Acción de Gracias “como algo grandioso”, con el espíritu que nació, con el arribo de los primeros peregrinos ingleses a tierras americanas.

En entrevista con El Latino de San Diego señaló que año con año se reúne con amigos para celebrar esta fecha en fraternidad, como en alguna ocasión lo hicieran los nativos americanos y las familias recién llegadas a los estados del Este de la Unión Americana.

Hudson reconoció personalmente le encantaría celebrar esta fecha, agregando al pavo y al jamón, platillos típicamente mexicanos como la salsa, los frijoles, tamales, etcétera, pero tiene que acoplarse a las costumbres y los alimentos que les gustan a sus amigos.

Caracterizada por su espíritu solidario y de servicio por los demás, recuerda que esta fecha es antes que otra cosa una para compartir con los demás, y que no comienza ni se acaba el llamado Thanksgiving Day, sino por el contrario durante todos los días de necesidad de nuestros semejantes.

“Es un tiempo de muchas bendiciones, para ayudar a los más pobres”, respondió la señora Suki al preguntarle lo que significaba para ella el Thanksgiving Day.

Recordó en este sentido que su esposo, ya fallecido, solía festejar este tiempo “para dar gracias y bendiciones” con su familia de estadounidenses muy grande, uno de los bonitos recuerdos que la entrevistada guarda en su corazón.

Al señalar que celebra con mucho afecto El Día de Acción de Gracias, esta mujer de altruismo ejemplar anticipó que ya trabaja en la obtención de 20 pavos, panes y pasteles para compartirlo con personas pobres de la ciudad de Tijuana.

“Quiero que si esta declaración se va a publicar, por favor señale algo que es muy importante: que no es nomás el día de acción de gracias, sino compartir con los más humildes; convivir con ellos dando gracias a Dios por tanto que nos ha dado”, indicó.

Una opinión similar de agradecimiento al creador fue planteada asimismo por Kathy Aguilar, una estudiante de San Diego City College.

“Aunque damos gracias a Dios no siempre tenemos un pavo o lo que se requiere para el relleno, lo cambiamos por el pollo, una salsita y tortillas, todo depende de la situación económica por la que atravesemos”, indicó Kathy.

Por su parte, Luis Monge, un hombre con cuatro décadas de residir en Chula Vista en compañía de su esposa Alicia y sus hijos Jaime, Luis Jr., Esteban, Ana Emilia y Mónica Monge, recuerda con satisfacción que forma parte de una familia muy dispersa en el estado de California, en estas fechas se reúnen para celebrar El Día de Acción de Gracias.

Festejar con tamales, jamón, tejocote, frutas y aguas frescas es el valor agregado que la familia Monge le pone a estas fiestas, que al igual que otras familias latinas la celebran en los mismos términos como la Noche Buena y Navidad, dijo.

“En realidad son festejos combinados y lo mismo lo hacemos con las familias que tenemos en México como las que están acá”, respondió Luis Monge durante entrevista telefónica con El Latino.

Origen del Día

de acción de gracias

Los orígenes del famoso “Thanksgiving” se remontan al año 1620 cuando un barco (el Mayflower) con más de 100 colonos ingleses cruzó el Atlántico para instalarse en el Nuevo Mundo. Este grupo de “pilgrims”, de fuertes convicciones religiosas, se oponía a las creencias de la iglesia anglicana y al final tuvo que emprender la travesía del océano para escapar de la horca. Los peregrinos (pilgrims) se instalaron en el que es ahora el actual Estado de Massachussets, concretamente en la histórica colonia de Plymouth Rock.

Su primer invierno en el Nuevo Mundo americano fue extremadamente difícil. Pasaron hambre, frío y murieron la mitad de los colonos. En la primavera siguiente, ayudados por los indios Wampanoag, aprendieron a sembrar maíz, una planta antes ignorada para los colonos. Los indios les enseñaron también a cultivar otros alimentos, a cazar y a pescar. En el otoño de 1621 fueron recolectadas generosas cosechas de grano, cebada, frijoles y calabazas. Los colonos, como muestra de agradecimiento religioso organizaron un festín, que los americanos han denominado históricamente así: “La primera acción de gracias en América “. Los “pilgrims” invitaron al Gran Jefe y a 90 indios de su tribu Wampanoag. Los indios llevaron carne de ciervo para ser asada y pavos (turkeys). Los colonos (pilgrims) habían aprendido cómo cocinar los arándanos y prepararon las diferentes clases de grano sobre vajillas desconocidas para los indígenas. Para este primer día de Acción de Gracias, los indios habían llevado hasta palomitas de maíz. De aquí se desprende que incluso hoy día “Thanksgiving” and “pilgrim”s sean expresiones estrechamente unidas.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com