Las joyas han sido utilizadas a lo largo de la historia para simbolizar y conmemorar el amor verdadero. Desde el tradicional anillo con diamante hasta novedades como las joyas eróticas, el Día de los Enamorados cuenta con un amplio y brillante número de posibilidades.

Joyia clásica

Pendientes, gemelos, anillos, gargantillas o pulseras en metales y piedras preciosas son los regalos ideales para el Día de los Enamorados. No en vano, Marilyn decía que los diamantes eran el mejor amigo de las mujeres. Esta piedra preciosa es el material mas duro que existe, por eso simboliza el amor eterno, e incluso ha dado su nombre para películas como “Diamonds Are Forever”, de la saga de James Bond.

Año tras año las principales firmas de joyería, como Cartier, Tiffany o Bulgaria, llenan sus catálogos con joyas cuajadas de estas piedras preciosas, combinadas con metales preciosos como el oro, la plata o el platino.

Otra de las opciones clásicas, pero un valor seguro, son las perlas, en especial en gargantillas y collares. Unas esferas nacaradas cuya dureza y versatilidad (adoptan multitud de colores) las han convertido en la quinta esencia de la elegancia, gracias a íconos como Jacqueline Kennedy, que casi siempre las utilizaba en su vestir diario.

Joyas picantes

Las tendencias de la joyería suelen ir casi siempre hacia líneas clásicas, ya que son piezas destinadas a durar en el tiempo, pero como el resto de sectores relacionado con la moda, el diseño de joyas no permanece ajeno a las tendencias.

Nuevas corrientes, autores y materiales se incorporan cada temporada a colgantes, gargantillas o anillos. Una de los sectores mas pujantes es la joyería erótica, con piezas que además de durar en el tiempo, son útiles para las artes amatorias.

Entre los casos más reseñables, se encuentra el de Betony Vernon, una joyera americana que vive a camino entre Florencia y Paris y cuyas piezas han obtenido tanta fama como si de un joyero tradicional se tratara. Su pieza insigne, el anillo “Petting” fué escogido por Christina Aguilera para una de sus mas conocidas imágenes promocionales del disco “Bionic”.

La forma de la pieza en cuestión está concebida de tal modo que los dedos Índice y pulgar forman una “C”, una sugerente silueta para dar rienda suelta a la imaginación.

Assad Awaad, un publicista madrileño reconvertido en diseñador de joyas, es otro de los nombres que ha conseguido conquistar a celebridades como Lady Gaga con sugerentes piezas. Con las tachuelas y el cuero como bandera, el diseñador cuenta entre sus piezas mas cotizadas unas muñequeras de oro con enganches de cuero y remaches.

Otra de las precursoras en este sector es Fleet Ilya, una firma orientada a los aparejos de “bondage”, que ha sacado una serie de pulseras de cuero que se pueden enganchar entre si y que sirven a modo de esposas. También tienen corsés, collares y todo tipo de arneses a las que ha sucumbido, entre otras, la cantante Rihanna.

El sector de la bisutería también cuenta con opciones mas picantes, una de las precursoras es Rosebuds, una firma francesa que cuenta con un amplio catálogo de joyas como pezoneras de plata, capuchones para los genitales masculinos y otro tipo de artefactos que fusionan el universo mas íntimo con el de la joyería.

En la actualidad estos productos pueden encontrarse exclusivamente en tiendas especializadas, como Lilly Blossom en Madrid, o la famosa Coco de Mer (Londres), que combinan este tipo de productos con un amplio catálogo de productos eróticos de alta gama.

PARA TODOS LOS GUSTOS

Las joyas han sido también objeto de culto de artistas como Dalí que diseñó una colección de tintes surrealistas, y de actrices como Liz Taylor que no dudó en gastarse fortunas en sus preciadas joyas, y que solía decir: “Las joyas hacen que la gente no se fije en las arrugas”.

También ha cosechado alguno que otro rechazo como el de la diseñadora Coco Chanel, que aunque diseñó una colección de joyas hecha en diamantes y plata para su firma, defendió el uso de la bisutería aduciendo lo siguiente: “Me gustan las joyas falsas porque las considero provocativas, es vergonzoso pasearse con varios millones al cuello solo porque se es rica”.

Admiradores o detractores, lo cierto es que el apasionante y oscuro objeto de deseo que son las joyas, pueden adoptar mil y una tendencias, y se han mantenido como el regalo perfecto para San Valentín.

Celia Sierra

Efe Reportajes