Estoy promoviendo una campaña mundial para que se consagre el “Día Internacional de la Cita a Ciegas”.

Si ya tenemos “Día del Padre”, “Día de la Madre” y “Día de San Valentín”, sólo falta cerrar este círculo vicioso con el “Día de la Cita a Ciegas”.

Ya nadie niega que la “cita a ciegas” es un recurso cada vez más utilizado para establecer contactos de amor… y de los otros.

Esta práctica es divertida, emocionante, misteriosa y… riesgosa.

Para que disfrutes mejor de cualquier cita a ciegas -sin enredarte en problemas- van algunos consejos nacidos de mi propia experiencia.

Siéntate y Lee:

  1. ¡Pilas! Como las citas las coordina un computador, es posible que tu perfil vuelva a coincidir con el perfil de la misma veterana con quien mantuviste una cita a ciegas, el mes anterior.

  2. Alista un “plan B”. Si a primera vista te frustras porque la chica no corresponde a la que te imaginabas, preséntate así: “Buenas noches, vengo en representación de don Armando Caicedo. El no pudo venir porque lo acaban de reclutar para ir a combatir a Rusia. Me pidió el favor que viniera a excusarlo”.

  3. Otro recurso para fugarse de una cita a ciegas es llegar con gafas oscuras, bastón y un perro pastor alemán. En caso de que la chica oscile en el “rango entre fea y horrorosa”, puedes alegar que eres ciego de nacimiento.

  4. Para crear esa primera buena impresión que buscas, combina bien tu vestimenta. Puede que la impresiones con ese tuxedo que alquilaste, pero no te pongas esos zapatos tenis percudidos, a los que se les despegó la suela.

  5. Durante la primera media hora, mírala directo a los ojos. Es de mal recibo que le claves tu mirada obscena sobre sus glándulas pectorales y, todavía peor, si le observas -sin disimulo- su retaguardia.

  6. Alerta con los “daños colaterales”. Un amigo muy previsivo recomienda que para cualquier cita a ciegas portes chaleco antibalas. ¿La razón? Muchas damas organizan una cita a ciegas para mortificar a su marido que -además de violento- es celosísimo.

  7. Para que esta cita a ciegas sea inolvidable, dale a ella la oportunidad de pagar la cuenta. Explícale que eres un fanático de la liberación femenina. Si insiste en que debes contribuir con la mitad, acepta, siempre y cuando, ella te facilite su tarjeta de crédito.

  8. No intentes impresionar a tu nueva conquista mostrándole en tu celular, las fotos de las 17 amigas que conociste en “citas a ciegas” anteriores.

  9. Deja un documento escrito. Algo así como: “Salí a una cita a ciegas. Si antes de 24 horas no doy señales de vida podría tratarse de un secuestro o soy víctima de traficantes sexuales”.

  10. Prepara un escape de última hora. Pídele a un amigo que te llame… si las cosas no marchan bien, alega que “el Pentágono me requiere para salir de inmediato a cumplir una misión secreta en Afganistán”.

Recomendación final: Jamás tomes en serio una cita a ciegas. (fin)

VERBATIM

“¡Qué desgracia! Fui a una cita a ciegas y mi perro quedó perdidamente enamorado de la perra de ella”

Por: © 2014 Armando Caicedo

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