El informe anual de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) muestra que pese a esfuerzos de las autoridades sanitarias, las infecciones transmitidas por los alimentos siguen siendo un problema importante de salud pública en Estados Unidos.

El informe, que arrojó resultados positivos en ciertas áreas y negativos en otras, encontró que la tasa de infecciones de salmonelosis disminuyó en cerca de un 9 por ciento en 2013 en comparación con los tres años anteriores, lo que la ubica en el nivel de incidencia observado en el período entre 2006 y 2008.

Las infecciones por salmonelosis son una de las enfermedades por contaminación de alimentos más comunes en Estados Unidos debido a la gran cantidad de alimentos que pueden servir como vehículo de contagio.

“La información de este año muestra cierto progreso reciente en reducir los niveles de salmonella y también resalta que nuestro trabajo por reducir el impacto de las enfermedades por contaminación de alimentos está lejos de estar terminada”, declaró el director de la División de Contaminación Alimentaria, Acuífera y Ambiental de los CDC.

Las autoridades sanitarias cuentan desde 2013 con el Plan de Acción contra la Salmonella, que busca establecer regulaciones más estrictas en cuanto al manejo de alimentos en la industria y crear mayor consciencia sobre los riesgos de la enfermedad que causa cerca de 1.3 millones de infecciones cada año en Estados Unidos.

“Para mantener la salmonella en descenso, necesitamos trabajar en conjunto con la industria alimentaria y con nuestros socios federales, estatales y locales para implementar acciones fuertes para controlar los riesgos y detectar las fuentes de contagio en los alimentos”, agregó el funcionario.

En el caso de las infecciones por Campylobacter, que causan fiebre, diarrea y calambres abdominales y que generalmente están vinculadas al consumo de lácteos y pollo, experimentaron un aumento de un 13 por ciento desde el período 2006-2008, según el reporte.

La incidencia de casos de infecciones a causa de Vibrio, que están relacionadas comúnmente al consumo de mariscos crudos, incrementó un 32 por ciento desde el período de 2010 al 2012 y un 24.4 por ciento sólo desde el 2012.

Según los investigadores, las infecciones causadas por Vibrio alcanzaron el nivel más alto desde que las autoridades empezaron a llevar un registro en 1996.

Las autoridades destacaron la necesidad de continuar coordinando esfuerzos, tanto a nivel federal, como estatal y local para informar mejor a la comunidad sobre los riesgos de estas infecciones.

“La información más reciente de FoodNet, la Red de Vigilancia Activa de Enfermedades por Contaminación de Alimentos destaca la importancia de continuar con medidas de prevención desde las fincas hasta el consumidor”, indicó Stephen Ostroff, investigador jefe de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) durante la conferencia.

El reporte analizó datos de la Red FoodNet, departamentos de salud de diez estados, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

Los investigadores calcularon la incidencia basados en el reporte de enfermedades por alimentos contaminados de un 15 por ciento de la población registrados en FoodNet.

Cada año cerca de 48 millones de personas en Estados Unidos se enferma por consumir alimentos contaminados, según datos de los CDC.

Los bebés, las personas mayores y quienes tienen un sistema inmunológico débil son más susceptibles a enfermarse con mayor gravedad a causa de este tipo de infecciones.

EFE

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