WASHIGTON.- El secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, aseguró esta semana ante el Congreso que considerará “cada opción legal concebible” para frenar la avalancha de niños inmigrantes que se agolpan en la frontera sur del país, e indicó que el Gobierno está abriendo nuevas instalaciones para albergarlos, entre otras medidas.

En una audiencia ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes para abordar la crisis, Johnson delineó los esfuerzos que realiza la Administración al respecto, incluyendo la coordinación entre diversas agencias federales para atender a los menores.

“Pero ¿por qué no estamos metiéndolos en un autobús, como hacemos normalmente y los enviamos de regreso a Guatemala?”, preguntó el republicano Mike Rogers en alusión a las deportaciones inmediatas que bajo la ley solo aplican para los ciudadanos mexicanos.

El secretario de Seguridad Nacional respondió a este respecto que los pequeños que proceden de Guatemala, Honduras y El Salvador, en su mayoría, han de ser derivados al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés) para permanecer bajo su custodia en un plazo de 72 horas, algo que especifica la ley actual.

Asimismo, Johnson informó a los legisladores de que tanto el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como el HHS están aumentando el personal hispanohablante para gestionar los casos y para atender las llamadas de padres o familiares de los pequeños.

Precisamente la sensibilización y las campañas informativas dirigidas a los padres de los menores son claves para la Administración a la hora de atajar el problema, ya que según explicó Johnson, las organizaciones criminales son las que están divulgando información falsa sobre la capacidad de los centroamericanos de obtener un “permiso” de residencia a su llegada al país.

“He emitido personalmente una carta abierta a los padres que están enviando a sus hijos desde América Central a EE.UU., que se distribuirá ampliamente en Español e Inglés, para poner de relieve los peligros del viaje y hacer hincapié en que no hay pases gratuitos o ‘permisos’ en el otro lado (de la frontera)”, dijo.

“Estamos insistiendo en que la Acción Diferida para la Infancia o DACA no se aplica a los niños que llegan ahora o en el futuro a Estados Unidos y que, para ser considerado para DACA, los individuos deben haber residido continuamente en EE.UU. desde junio de 2007”, agregó Johnson en referencia a las acusaciones de que la política migratoria de Obama está teniendo un efecto llamada.

Por su parte, el presidente del Comité, el republicano por Texas Mike McCaul, se unió a la propuesta realizada la semana pasada por el presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, e instó al Gobierno a enviar a la Guardia Nacional a la frontera para que asista a los agentes de la Patrulla Fronteriza.

“Recientemente, el estado de Texas anunció que iba a ampliar las operaciones de seguridad fronteriza a lo largo de la frontera para llenar el vacío dejado por el gobierno federal”, dijo McCaul.

“Asegurar la frontera -agregó- es una responsabilidad del gobierno federal. Los estados no deberían tener que proteger lo que está en el papel del gobierno federal en virtud de nuestra Constitución”, dijo el legislador.

“El presidente tiene que enviar inmediatamente a la Guardia Nacional a la frontera suroeste para hacer frente a esta crisis. Tenemos que encontrar soluciones a esta crisis, y pronto”, reiteró.

Entre otras propuestas, varios legisladores reiteraron durante la audiencia la necesidad de trabajar más estrechamente con el Gobierno de México para que ayude a interceptar a los niños que cruzan solos desde Centroamérica y detener el viaje tan peligroso al que se enfrentan tratando de alcanzar la frontera estadounidense.

Bajo la dirección de Johnson, el Gobierno está ampliando sus esfuerzos para abordar la avalancha de niños que llegan solos desde Guatemala, Honduras y El Salvador huyendo de la violencia que viven en esos países, y que en los últimos nueve meses superó la cifra de 52.000 menores cruzando la frontera.

EFE