Las ventas de vehículos de General Motors en Japón siguen siendo microscópicas. Incluso el concesionario de GM más antiguo y más grande de Japón, Yanase & Co., dijo que el sentimentalismo es la única razón por la que no se ha deshecho de sus Chevrolet y Cadillac.

GM tiene un largo camino que recuperar. Las ventas alcanzaron un máximo de 47,000 en 1996, incluyendo las de su subsidiaria Alemana, Opel, pero cayeron a 700 por el 2009. El año pasado, fueron sólo 1,200 y se espera que el volumen permanezca bajo en el 2014.

Las marcas alemanas han florecido en Japón, así como la suerte de los tres de Detroit desvanecen.

El mercado automotriz nacional de Japón ha estado en constante disminución desde hace casi dos décadas. Pero el volumen de vehículos de pasajeros subió un 9 por ciento a 271 millones de unidades hasta julio.

Marcas de alta gama, como Mercedes, Audi y BMW, registraron ganancias durante los primeros siete meses. Mercedes superó a sus rivales alemanes, con la venta de 31,291 vehículos. Sin embargo, Cadillac sigue siendo una sombra, cuando sus ventas cayeron 27 por ciento a solo 425.

Otro problema es la escasez que tiene GM de vehículos con volante a la derecha, que son configurados para carreteras japonesas.

Chevrolet aquí tiene sólo dos vehículos de volante a la derecha, el pequeño Sonic y el SUV compacto Captiva; mientras que la línea Cadillac, no tiene ninguna.

GM había anunciado oficialmente que los Cadillac son un modelo global, pero un modelo global significa que se venderá en diferentes mercados a nivel mundial. Por esta razón necesitan desarrollarlos con volante a la derecha.

GM tiene fábricas en países con volante a la derecha, pero sus vehículos a menudo no se ajustan a Japón.

Los sedanes de Australia son demasiado grandes; Sudáfrica produce en su mayoría camiones, los pequeños vehículos de Inglaterra les resulta difícil competir en el mercado de autos pequeños abarrotado de Japón, y las operaciones de la India acaban de empezar.