A lo largo de nuestras vidas escuchamos de héroes en ‘comics’, películas, programas, y caricaturas. Pero pocas veces escuchamos de héroes de la vida real. ¿Qué es lo que hace un héroe? ¿Usar un uniforme llamativo? ¿Emplear vehículos extravagantes o tener poderes sobrenturales?.
Un héroe es que pone el bienestar a disposición de su prójimo por encima del suyo, quien da su vida por defender lo que más ama y quien inspira a otras personas a seguir sus pasos.
Un ejemplo de lo que esta palabra significa nos lo ha dejado “El Héroe de Guerra” como se le conoce al Sargento Rafael Peralta, quien el 15 de Noviembre del año 2004, en un acto de heroismo, cubrió a parte de su tropa al abrazar una Granada y dio su vida por la de ellos.
Su origen
Nacido en la Ciudad de Mexico el 7 de Abril de 1979 el Sargento Peralta arribó a la ciudad de Tijuana donde vivió por 15 años, antes de mudarse a San Diego.
Peralta era el hijo mayor de Rafael (Señor) y Rosa Peralta, pero su padre falleció en el 2001, quedando al frente de la familia su madre y sus hijos Rafael Jr., Karen, Icela y Ricardo Peralta.
Cargado de ilusiones
Rafael Peralta llegó a los Estados Unidos llevando como ilusión y meta de defender la bandera de 50 estrellas como soldado de la Marina.
Su madre Rosa explica cómo ellos llegaron a radicar en San Diego al igual que lo hacen muchas familias que no cuentan con la residencia legal sino un pasaporte, algo que causó que se le dificultara a Rafael enlistarse a la Marina.
“El vino con pasaporte, noy voy a decir que se cruzó el cerro pero se puede decir que llegamos indocumentados”.dijo Rosa Peralta. “El fue y se quiso meter cuando todavía no tenía sus papeles y le dijo al reclutador: “yo voy a a tener mis papaeles y me voy a meter a la militar”.
Y justo “eso hizo el mismo día que el obtuvo su residencia”, explicó la entrevistada. “El salio adelante, vino a luchar por este país, dejoó su vida por este país y se esforzó por que con eso comprobamos que tambien los latinos tenemos un ideal y si queremos hacer algo lo hacemos”, dijo.
Le hereda su patriotismo
El Sargento Peralta le inculcó a su hermano menor Ricardo Peralta desde pequeño el amor por su patria y la importancia en defenderla. De hecho, Ricardo Peralta prometió al fallecer su hermano mayor, en su funeral, que se convertiría en un miembro de la Marina y tomaríala la misma posición de infantería que su hermano y así lo hizo por cuatro años.
Pero su madre al principio no estaba muy contenta con la decision de su hijo” “Yo no lo dejé, pues tenia miedo de perder otro hijo”. dijo Rosa Peralta, pero Rafael antes de morir me hablaba y me decía que si el moría no le echara la cupa a nadie, ya que él estaba donde quería estar y haciendo lo que quería hacer”.
A pesar del dolor tan grande de perder un hijo y sufrir por cuatro años mientras su hijo menor formaba parte de la Marina, Rosa Peralta admira a los soldados y lo que hacen. “Ellos son tan fuertes de corazón, para hacer eso. Yo admiro a todos los que están ahí. Se van por meses y por lo que sea que pelen por el petróleo o lo que sea, el sufrimiento nadie se los quita; ellos nos están cuidando pero mucha gente no lo ve así”, afirmó.
Ser humano compasivo
El Sargento Peralta demostró siempre ser una persona compasiva, la noche del 14 de noviembre del 2004 se ofreció como voluntario para mantenerse en guardia toda la noche, mientras los demás soldados pidieron descansar.
Robert Reynolds recuerda todo lo que sucedió el 15 de novienbre del 2004. “Estábamos en Iraq. Pienso en eso todos los días, si no fuera por él no estuviera yo aquí ni mis dos hijas”.
Reynolds, quien a causa de una lesión abandonó la Marina en el año 2005, se encontraba a solo pie y medio de Rafael cuando este último falleció y está convencido que “no fue justa la decisión de negarle a la familia Peralta la medalla de honor por el sacrificio del Sargento Peralta”.
“La comisión examinadora se basó en otros factores: dijeon que el no estaba consciente de lo que hacía ya que estaba herido.
Pero no era involuntario lo que el hizo, “el jaló esa Granada al cento de su pecho”. explico Reynolds. “Varios vimos como sucedió todo, esto no tiene sentido para mí. Ellos no vieron lo que pasó, es muy difícil, yo y el resto de nuestra tropa estamos aquí el día de hoy por lo que hizo Peralta”.
Reynolds expresó el agradecimiento y admiración que tiene por el “Heroe de Guerra”. “Cuando se hizo la autopsia tenia un pedazo de Granada ahí. No llegó sola ahí, él la puso ahi, porque ese es el tipo de soldado que él era. El cuidaba a sus soldados. No cualquiera hace lo que el hizo, el abrazó esa Granada para que sus soldados regresaran a casa”.
El acto de heroismo por parte del Sargento Peralta es algo que ha dejado marcado a la gente que salvó y a los que escuchan su historia.
Por su parte el hermano de Rafael, Ricardo Peralta, fue rápidamente reconocido por más soldados mientras formaba parte de la Marina. “Conocí soldados que me dijeron que ellos se enlistaron en la Marina por él (Rafael); conocieron su historia y se inspiraron en ella”, dijo.
Reconocimiento incompleto
Después de 11 años se determinó que se le otorgara La Cruz de la Marina. Eso es algo que para muchos no fue lo justo, en especial para su madre. “Aunque no tenga la medalla de honor para mi (el Sargento Rafael Peralta) tiene todas las medallas del mundo”. dijo Rosa Peralta.
En el año 2012 un barco destructor de la Naval fue llamado con su nombre, tras de convertirse en el segundo hispano en obtener tal distinction, sólo despues de César Chavez y en la ciudad de Chula Vista se ha proclamado anualmente el 16 de Junio como su día.
Netzai Sánchez
Ellatinoonline.com

