WASHINGTON.- El presidente Barack Obama goza de una salud “excelente” que ha mejorado en los últimos años gracias a una dieta saludable y un programa de ejercicio diario, aunque sigue masticando “ocasionalmente” los chicles de nicotina que arrastra de su época de fumador.

La Casa Blanca distribuyó el 8 de marzo el último informe médico del mandatario, su cuarto chequeo como presidente, en el que su doctor y director de la unidad médica de la Casa Blanca, Ronny L. Jackson, certificó que “todos los datos clínicos indican que está muy sano y lo seguirá estando durante el resto de su mandato”.

La única medicación que toma Obama, de 54 años, es el fármaco gastrointestinal Nexium para combatir los síntomas del ardor de estómago.

También recurre a un suplemento para mantener los niveles normales de vitamina D y todavía sigue masticando ocasionalmente chicles de nicotina, un efecto residual de sus años de fumador.

Además, Obama tuvo que tomar Malarone, un fármaco para prevenir la malaria, antes de viajar a zonas afectadas por la enfermedad.

Los exámenes médicos anteriores también determinaron que la salud de Obama era excelente pero en el primero, de 2010, los médicos le aconsejaron que vigilara su dieta porque tenía el colesterol alto y le animaron a dejar de fumar.

En el segundo no hicieron falta recomendaciones, porque el presidente había hecho los deberes y había abandonado un vicio que su mujer, Michelle, detesta y que, en sus propias palabras, daba un mal ejemplo para la nación.

Según este último informe, Obama lleva un estilo de vida saludable con una dieta equilibrada, ejercicio diario (con programas de aerobic y de resistencia), sin tabaco y sólo toma alcohol “con moderación y ocasionalmente”.

El presidente estadounidense incluso “ha mejorado” su estado de salud desde el último examen y se mantiene en un peso adecuado para su constitución: 79 kilos para su 1,85 de altura.

EFE