SAN DIEGO.- José González, un agente de seguridad, considera que la aprobación con la firma del gobernador Jerry Brown al salario mínimo a 15 por hora para el 2022 es un buen paso adelante.

“Personalmente, estoy tratando de irme a vivir a un departamento con otros compañeros, pero con el salario que ahora hago, eso pareciera ser una ilusión por ahora’, dijo descorazonado el muchacho al tomar parte en una marcha de apoyo al salario mínimo.

Dijo que actualmente “me estoy organizando con otros oficiales de seguridad en San Diego, pues aunque trabajo 40 horas a la semana, yo no cuento con casa por lo alto de las rentas en esta ciudad”.

Y remató que “el 53% de los oficiales de seguridad en la ciudad de San Diego viven un 200% debajo de los niveles de pobreza”.

González, quien en fecha reciente participó en una marcha a favor del incremento en el salario mínimo dijo que esta situación, pese a ser un mayor de edad, le obliga a vivir con la familia, “porque no puedo acceder a una renta en el área (donde trabaja)”.

“Todavía está lejos”

En cambio, argumentó, “si ganara más, sería capaz de cubrir mis gastos de vida básicos, cambiarme o comprar mi propia casa, y no dejar mi cuenta de banco con un saldo negativo”.

Sostuvo en el mismo sentido que, desgraciadamente, la lucha por mejores salarios todavía está lejos de resolverse. “Los contratos para los agentes de seguridad y los conserjes de la industria están rotos. Y los bajos salarios y su robo son el común denominador”.

Silvestre García, otro trabajador sindicalizado dijo que el aumento de salarios a $15 por hora, debiera hacerse ya y no esperar seis años, cuando los empleados se encuentran asfixiados por las deudas y los precios de los bienes y servicios continuarán subiendo.

Coincidió con José en que San Diego es una de las ciudades no sólo del estado de California sino que en el país, resultan las rentas más caras.

No cubre sus necesidades básicas

La misma opinión ofreció Isabel, una mujer que dijo obtiene $10

la hora y no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas

Las estadísticas dan la razón a José, Silvestre e Isabel, pues de acuerdo con la empresa estadounidense Zillow, especializada en el ramo de Bienes Raíces, en el panorama más optimista, los jefes o sostenes de familia (house-holders) destinan en promedio un 30% de sus ingresos a pagar la renta de sus viviendas.

Pero este no es el caso de ciudades como San Diego, donde el jefe de familia o el padre y la madre, cuando trabajan los dos y comparten los gastos, destinan un 43% de su ingreso para pagar la renta, resultando en un pesado círculo vicioso: no pueden comprar casa, porque el pago de renta, no lo permite,

Y de acuerdo con la encuesta es es Los Ángeles, la ciudadmás cara del país, pues los precios de alquiler representan el 49% del salario; es decir, que una familia destina casi la mitad de su salario. Otro hecho incuestionable es que esa ciudad es la que la presencia de personas sin hogar ha hecho crisis.

Después de la ciudad angelina, le sigue muy de cerca la de San Francisco, California, donde, de acuerdo con Zillow, una familia destina el 47% de sus ingresos para poder cubrir el alquiler de una vivienda.