SAN DIEGO.- Arturo Rodríguez y Juan Carlos ‘Jesse’ Estrada son dos mexicanos residentes de Barrio Logan y que con su oficio de mecánicos, han demostrado que buscan cambios importantes a favor de la comunidad latina de San Diego.

Actualmente tienen sus talleres de reparación de automóviles en Commercial Street, donde han asumido un fuerte liderazgo a favor de la limpieza de su comunidad.

Rodríguez llamó a El Latino San Diego para denunciar la presencia de basura acumulada en los callejones de la vialidad, mientras Estrada afirmó que prevalece falta de conciencia y cultura por la limpieza y preservación del medio ambiente.

En rápido recorrido a algunos puntos cercanos, se pudo constatar la presencia de colchones, muebles madera, de botes de plástico, llantas, entre otros muchos materiales sobrantes, que dan mal aspecto y generan contaminación ambiental.

Preguntas obligadas

Arturo Rodríguez, quien afirmó tener 30 años de haberse venido a residir a San Diego procedente de su natal Guadalajara, Jalisco, México, se preguntó “¿por qué vienen a tirar la basura aquí, por qué no la llevan a La Joya, a Mission Bay o Point Loma?.

Y la respuesta le llegó sola: “porque allá si los multas y no se los permiten”.

Pero la pregunta y respuesta de Rodríguez trajo implícita una nueva interrogante: ¿dónde están las autoridades en Barrio Logan que lo permiten y cuál es la razón de que las personas tiren basura, originando que ésta prolifere?.

“Falta conciencia social”

‘Jesse’ Estrada insistió en que es un problema de falta de conciencia social y dijo que si bien la presencia en el área de varias recicladoras hacen pensar a algunos en que podría ser basura tirada por ‘los Homeless’ (personas sin hogar), esto es inexacto porque ellos manejan botes de aluminio y metales, y para eso existe una recicladora que sólo recibe este material.

La explicación dijo Estrada, un ex presidente del Center Village Business Association (Asociación de Negocios del Centro de la Comunidad), es que lo que no le reciben las recicladoras (como son colchones, muebles, madera o llantas), lo tiran en las calles para no tener que pagar los $50 que les cobrarían en ‘el dompe’ (relleno sanitario).

Juan Carlos, quien es un nativo de Mexicali con 31 años de residencia en San Diego, consideró que otro factor determinante en que las personas tiren basura en el área es que el 90% de los residentes o administran negocios, pagan renta y no se hacen responsables de su comunidad.

El entrevistado mostró los tibores donde almacena el aceite sobrante para ser reciclado, un requisito que cumpliendo con la disposición de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) deben cumplir todos los negocios dedicados a la mecánica y que manejan residuos contaminantes.

Por su parte, Arturo Rodríguez dijo que con frecuencia “nos quejamos de que se nos trata mal por parte de la policía, los agentes de aduana y la patrulla fronteriza, y está bien pero también tenemos obligación de respetar las leyes, el medio ambiente; de darnos respetar”.

Ambos coincidieron en que hace muchos años en esta comunidad que comprende de la 25 a la 31 y comercial fueron reubicados, y ahora se habla de posible nuevo plan de reubicación, que iniciaría con la construcción de un desarrollo habitacional y una conocida tienda de autoservicio, pero para Juan Carlos Estrada debe continuarse conservando el concepto de comunidad que ha tenido hasta ahora.

Para ambos el problema y el compromiso es de mantenerla limpia y coincidieron en que continuarán pugnando por un cambio positivo en esta zona del este de San Diego.

Horacio Rentería

Servicios El Latino