SAN DIEGO.- Dormir bien es tan importante como llevar una buena alimentación. Tanto a nivel físico como psicológico, un mal descanso tiene consecuencias negativas sobre el cuerpo y el cerebro, además de que favorece el desarrollo de enfermedades. Esto que parece tan fácil de aplicar no lo es tanto cuando se trata de salir de viaje.

Para algunas personas estar fuera de casa representa un problema que les impide conciliar el sueño. Factores como la habitación, la cama, almohada e, incluso, la alimentación, pueden alterar los hábitos del descanso en los viajeros.

Por ello es importante verificar si la falta del mismo se debe o no a un trastorno de sueño ya que, en ese caso, los turistas deberán atenderse antes de salir de casa, según informó en entrevista con Nallely Campos de Excelsior el doctor Ulises Jiménez, responsable de la Clínica de Trastorno del Sueño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Durante la travesía

Es importante poner atención en algunos elementos dentro de la habitación de hotel, como los relojes digitales que no siempre son los indicados pues brindan mucha luz.

Se recomienda evitar la iluminación brillante al menos media hora antes de dormir, como aquella que emiten las computadoras, tabletas y celulares.

Procure no ver la televisión antes de dormir pues, además de que el contenido podría afectar los nervios; la estimulación interrumpe el proceso fisiológico en el que se produce la hormona llamada melatonina que ayuda al buen dormir.

La cena es un factor que influye en la falta de sueño, dado que ésta no es la misma que se realiza en casa y tampoco se toma a la misma hora, por lo que se recomienda no comer en grandes proporciones, así como también, evitar ir a la cama sin antes haber probado alimento.

Las cadenas hoteleras están poniendo atención en la implementación de fibras textiles en colchones que incluyen plata y que evitan el exceso de calor y los malos olores.

Ventanas con doble o triple vidrio (incluso las que cuentan con un relleno para mitigar el ruido), así como control inteligente de la temperatura.

Cortinas blackout y colchones neumáticos que regulan el grado de dureza.

Almohadas viajeras

Use de preferencia las hipoalergénicas, suaves al tacto, fácil de lavar, no estorbosas, convertibles, alivian dolores musculares y hasta permiten escuchar música; son tan sólo algunas de las características que poseen las almohadas para viajeros.

En la cama

Evite leer, mirar la televisión, trabajar o comer, ya que el cuerpo y el cerebro asocian con estas actividades la cama, y no con descansar.

Si no puede dormirse después de 15 minutos, vaya a otra zona y regrese a su habitación sólo cuando se sienta cansado.

Evite el consumo de cafeína y nicotina durante las últimas horas del día.

Mantenga la habitación a una temperatura cómoda y tan oscuro como le sea posible.

Al final del día busque un momento para relajarse antes de irse a dormir.

En el avión

Al momento de adquirir un vuelo, elija bien su asiento, si desea no ser molestado por los compañeros de fila, el que se localiza en ventanilla es el lugar ideal.

Si lo que necesitas es espacio, los que se encuentran en la salida de emergencia, que no suelen ser reclinables, son la opción.

En los aviones puede sentir frío, en cuanto embarque, solicite una manta y una almohada, normalmente no hay suficientes para todos los pasajeros y puede quedarse sin ellas.

Viaje con prendas cómodas que no sean apretadas y permitan el movimiento, use ropa en telas ligeras.

Es importante llevar zapatos cómodos cuando se viaja en avión, los pies suelen hincharse

No olvide antifaz para dormir, tapones para los oídos, y una almohada de cuello.

Tomar alcohol en el avión no es siempre una buena idea, provoca deshidratación.

Un mal descanso tiene consecuencias negativas sobre el cuerpo y el cerebro. Foto: prcaruan.com.