MOSCU.- En el mundo del fútbol todo transcurre a una velocidad acelerada, y ya parece un lejano recuerdo.

Sin embargo, la final de la Copa Mundial FIFA, de hace cuatro años, constituye la imagen más reciente que tenemos del mayor torneo del deporte rey. Y seguirá siéndolo hasta el jueves de la próxima semana, cuando empiece a escribirse en Rusia un nuevo capítulo de la historia mundialista, con el partido inaugural de la edición de 2018.

Aquel choque por el título de 2014 tuvo como escenario, cómo no, el espectacular estadio del Maracaná, y se saldó con júbilo de los alemanes y profunda tristeza de los argentinos.

Manuel Neuer describió el triunfo germano en Río de Janeiro como “la realización de un sueño”, mientras que Mario Goetze habló del «momento indescriptible» que supuso su gol de la victoria en la prórroga.

Y si bien Joachim Loew se deshizo entonces en elogios hacia Goetze, describiéndolo como “un muchacho milagroso, una maravilla de chico” en los momentos posteriores al encuentro, la ausencia del héroe de 2014 en el plantel de 2018 de Alemania refleja la rapidez con la que se mueve el fútbol. De hecho, únicamente nueve de los integrantes de la selección de Loew que se proclamó campeona en Brasil han entrado en la lista de Rusia 2018.

Ha llegado pues la hora de que surjan otros héroes y se escriban nuevas historias.

Entre los objetos únicos de Brasil 2014 que se exponen en el Museo del Fútbol Mundial de la FIFA, situado en Zúrich, figura el chándal que vistió otro de los héroes del Maracaná de la selección alemana, Thomas Mueller. (Foto-Cortesía FIFA/TWITTER).

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