Cinco días después de sufrir un derrame cerebral, Luke Perry murió.
Conocido principalmente por haber interpretado durante mucho tiempo el
personaje de Dylan McKay en la serie de culto «Beverly Hills 90210»,
el actor estadounidense murió rodeado de su propia gente.
La ausencia de noticias en las últimas horas sugería lo peor, pero
desafortunadamente el milagro no ocurrió. Luke Perry murió el lunes 4
de marzo de 2019 en el St. Joseph’s Hospital de Burbank, según reveló
el sitio de noticias TMZ. El actor estadounidense, que sólo tenía 52
años, no sobrevivió al derrame cerebral que sufrió el 27 de febrero.
TMZ informó que la estrella de la serie Beverly Hills 90210, que
interpretó al personaje de Dylan McKay, murió rodeado de sus seres
queridos. Su portavoz informó que sus hijos Jack (21) y Sophie (18),
así como su prometida Wendy Madison Bauer, su ex esposa Minnie Sharp,
su madre Ann Bennett, su padrastro Steve Bennett, su hermano Tom
Perry, su hermana Amy Coder y amigos cercanos estaban a su lado.
Luke Perry fue llevado al hospital el 27 de febrero. Estuvo en Los
Ángeles filmando episodios de la serie Riverdale, en la que interpretó
el papel del padre del héroe, Archie (K.J. Apa). Aunque el actor
estaba consciente en el momento de su tratamiento, su estado se había
deteriorado considerablemente durante el viaje al hospital.
Las noticias sobre la salud de Luke Perry habían resultado ser
contradictorias. Mientras un miembro de la familia dijo que estaba en
coma, su portavoz lo negó formalmente, indicando que estaba sedado. El
daño cerebral causado por su apoplejía finalmente resultó ser
demasiado grande.
Esta terrible noticia llega pocos días después de que Fox Studios
anunciara el reinicio de Beverly Hills 90210.
Luke Perry había estado cerca de la muerte en 2015. En una entrevista
con Fox News en 2017, el actor contó cómo se habían descubierto
crecimientos cancerosos mientras se realizaba una colonos copia de
control. Gracias a esta detección temprana, el actor fue tratado
rápidamente. Una experiencia que le llevó a movilizarse en la lucha
contra el cáncer de colon.

