Una de las inconformidades a las que nos enfrentamos cuando de limpieza facial se trata es a la eliminación de puntos negros, los poros de la piel se obstruyen por lo tanto estos suelen aparecer en el rostro pero sobre todo en la nariz y pueden ser causados por un exceso de grasa y sudoración.

La aparición de dichos puntos negros se puede prevenir siempre y cuando mantengas una buena rutina de limpieza facial en la cual incluyas lavar el rostro con constancia y desmaquillarte cada noche.

Trata de no manipular los puntos negros ya que te lastimarás la piel, aca te mencionaremos algunos tips para que puedas eliminarlos de forma rapida y natural realizando estos procedimientos desde casa.

Azúcar Morena: El azúcar es un exfoliante natural, mexcla un poco de azucar con aceite de coco y aplícala en el rostro haciendo movimientos circulares, deja actuar por 20 minutos y luego enjuaga con abundante agua. Se recomienda realizar este proceso por lo menos dos o tres veces a la semana.

Clara de huevo: A una clara de huevo añade  10 gotas de zumo de limón, aplica la mezcla en el rostro (o sólo en la nariz, como prefieras), déjala actuar por 30 minutos y luego enjuaga con abundante agua templada.

Se recomienda aplicar en las noches puesto que el limón puede causar manchas en la piel al ser expuesta al sol.

Baño de vapor: Calienta agua en un recipiente hasta que tenga suficiente vapor y coloca el rostro encima de este donde no corras peligro de quemarte pero asegurate de que si te llegue el vapor, puedes tapar tu cabeza con una toalla para que éste no se escape.

Quedate allí por unos minutos y cuando te retires puedes apretar las zonas donde se concentran los puntos (debes tener las manos completamente limpias). El vapor hará que se abran los poros para que los puntos salgan de forma más fácil.

Esta alternativa requiere de mucho cuidado e higiene y se recomienda cuando hay exceso de puntos negros.

Exfoliante de miel y canela: Mezcla la miel de abejas con un poco de canela en polvo y revuelve hasta que se forme la pasta y quede bien esparcida la canela, aplícala sobre el rostro y déjala actuar toda la noche preferiblemente o por lo menos por bastantes horas para que sea más afectiva, retirala con abundante agua y repite este procedimiento por lo menos por dos semanas.

Mascarilla con gelatina y leche: Mezcla una cucharada de gelatina sin sabor con una cucharada de leche hasta que se forme una pasta, después calienta este mezcla por 10 segundos y al estar lista aplícala con un pincel, déjala actuar por lo menos por 10 minutos y retírala con las manos ya que esta se convertirá en una especie de gel.