Jan Joseph Béjar, abogado migratorio. Foto tomada de seminario web

SAN DIEGO.- Una nueva restricción para contratar extranjeros en el gobierno decretó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

A principios de agosto, el mandatario firmó una orden ejecutiva para evitar que las agencias federales reemplacen trabajadores estadounidenses con mano de obra de otros países.

“Creemos que los trabajos deben ser ofrecidos a los estadounidenses primero”, señaló Trump  a través de un comunicado publicado en el sitio web de la Casa Blanca.

La reciente orden señala que es política del poder ejecutivo crear oportunidades para que los trabajadores de los Estados Unidos compitan por empleos, incluidos los trabajos creados a través de contratos federales.

“Cuando los empleadores intercambian trabajos estadounidenses por mano de obra extranjera temporal, por ejemplo, reduce las oportunidades para los trabajadores de los Estados Unidos de una manera inconsistente con el papel que los programas de trabajadores invitados deben desempeñar en la economía de la nación”, señala el decreto.

Esta medida presidencial se suma a la congelación de varias categorías de visas de trabajo en lo que resta del 2020 ordenada también por Trump  en el mes de junio.

NO VEN BENEFICIO

Los especialistas consideran que restringir el otorgamiento de visas laborales no protege ni a la economía ni al trabajador estadounidense.

“En la realidad, el efecto de esta obstaculización de visas sería completamente el contrario, el resultado general de las políticas de Trump desde que asumió la presidencia, ha sido llevar a  Estados Unidos hacia un aislamiento del mundo”, consideró Jan Joseph Béjar, abogado migratorio.

La opinión del experto en migración fue realizada durante el seminario web “Restricciones a la expedición de visas de trabajo para profesionistas y trabajadores extranjeros a Estados Unidos”, el cual fue organizado por el Consulado General de México en San Diego, en colaboración con el Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego (UCSD).

Actualmente, se han dejado de tramitar  las visas tipo H, L y J las cuales eran  destinadas para personas que reúnen requisitos académicos y empresariales muy elevados.

Dichos documentos permiten, en muchos casos, la contratación de elementos esenciales para el desarrollo de empresas transnacionales.

“No es difícil entender que estas visas no dañan la economía americana sino que la fomentan ya que generan miles de empleos para americanos a cambio de poder transferir pocos extranjeros que dirigirán las actividades”, finalizó el abogado migratorio.