Un grupo de legisladores presentó el martes pasado un paquete de ayuda para negocios y beneficios de desempleo como medida de Alivio para personas afectadas por la pandemia provocada por Covid-19. De ser aprobado, el proyecto de ley otorgaría la cantidad de 908, 000 mil millones que serían distribuidos entre los gobiernos estatales y locales.

La preocupación de demócratas y republicanos es que ante la nueva oleada de infecciones -que hasta el cierre de está edición era de más de 13 millones de personas- los negocios terminan por cerrar o cortar sus operaciones.

El paquete de alivio que tendría que ser aprobado por el liderazgo de ambos partidos, antes del 31 de diciembre de este año.

Es importante recalcar que no incluye otra ronda de beneficios para las familias.

“Sabemos de los desafíos de movilizar estos asuntos al Senado, sabemos que obtendría una firma presidencial”, dijo el líder del Senado Mitch McConnell, R-Ky., “Obviamente, como se discutió anteriormente, hay que obtener los votos demócratas para pasar por la Cámara. Creo que todo vendrá en un solo paquete”.

Tal vez uno de los momentos más importantes de la conferencia fue la participación del senador Mitt Romney que habló en nombre de los miembros de Congreso integrado por ambos partidos, Romney dijo no tener idea de como reaccionaría la Casa Blanca ante la propuesta de ley, “Covid ha provocado una crisis, y en las crisis la gente espera que el Congreso actué”.

La propuesta incluye 160 mil millones en fondos para los gobiernos estatales y locales, lo cual ha sido una prioridad para la bancada demócrata y a la que los republicanos se han resistido.

También se proporcionarían 288 mil millones en apoyos para los pequeños negocios como restaurantes, y 180 mil millones para la renovación de los beneficios de desempleo.

Se proporcionarían 300 dólares adicionales en el Seguro de desempleo por un lapso de 18 semanas, se incluye a los trabajadores de tecnología.

Los políticos por último dijeron que sería una estupidez si el Congreso no hiciera nada.

Biden reacciona

Durante una ceremonia en Wilmington, Delaware, para efectuar un llamado al Congreso a que apruebe el “robusto” paquete de ayuda frente a necesidades que son “urgentes”, tras semanas de estancamiento de las negociaciones entre demócratas y republicanos.

Ambos campos difieren sobre la cuantía de un eventual nuevo plan de alivio y hacia dónde se debe dirigir la ayuda.

Una crisis “histórica”

Durante la aparición de Biden, Janet Yellen, que antes fue presidente de la Reserva Federal y que se convertiría en la primera secretaria del Tesoro en caso de ser confirmada por el Congreso afirmó que “es esencial” actuar de forma urgente.

“Hay tanta gente que no logra traer comida a la mesa y pagar sus cuentas”, denunció la economista que calificó la actual crisis como “histórica” y advirtió que “la inacción podría provocar una recesión retroalimentada que cause aún más daños”.

Este evento se produjo horas después de que un grupo bipartidista de senadores propuso un plan de alivio para la economía por cerca de 900,000 millones de dólares, ante la creciente urgencia de dar apoyo a muchos desempleados que han agotado sus prestaciones y sus ahorros.

Hasta ahora el gobierno y el Congreso han fracasado a la hora de negociar un segundo plan de rescate para la economía, después de un primer programa lanzado al inicio de la pandemia por 2,200 millones de dólares.

El plan presentado el martes pasado marca una línea intermedia entre la aspiración de la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, que defiende un plan por 2, 000 millones de dólares y los 500, 000 millones que los republicanos -que controlan el Senado- están dispuestos a aprobar.

El tiempo apremia, ya que la recuperación comienza a languidecer ante la nueva ola de infecciones, que puede recrudecerse por los desplazamientos del pasado fin de semana largo por el Día de Acción de Gracias.