El presidente Donald Trump se va de la Casa Blanca sin cumplir su mayor promesa de campaña, la construcción del muro fronterizo, pero el congreso aprobó fondos por más de $1,300 millones de dólares para continuar esa construcción cuando Trump se haya marchado.
De hecho el financiamiento para continuar el muro y el paquete de ayuda ante el Covid 19 fueron aprobados al mismo tiempo, pero el congreso mantuvo los fondos para el muro con un bajo perfil.
Son $900,000 millones de dólares para el paquete de ayuda económica por la pandemia y $1,375 millones de dólares para seguir la construcción del muro.
El presidente electo, Joe Biden, se opone a que la construcción continúe, y planea suspender en los primeros días de su gobierno la “emergencia nacional por crisis en la frontera”, una excusa con la que Trump evadió la aprobación del congreso para usar fondos del Pentágono en la construcción del muro.
Pero si desde su presidencia Biden ordena detener la construcción, enfrentaría demandas federales.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (BCP) informó que durante la administración del presidente Donald Trump se construyeron 408 millas de muro fronterizo.
Sin embargo la mayoría de esa obra fue para sustitución de tramos del antiguo muro por un nuevo obstáculo de 30 pies de alto construido con pilares de acero.
Solamente 58.4 millas es el total efectivamente de muro que construyó Trump. Para el resto se utilizó financiamiento de mantenimiento aprobado hace años.
Esa cantidad de nuevo muro está muy lejos de la promesa de Trump de cubrir cerca de 2,000 millas de frontera con su “gran y hermoso muro” que prometió. La otra parte de esa promesa, de que México pagaría la construcción, tampoco se cumplió.
Por otra parte, hay reportes de que a escaso un mes de gobierno que resta al presidente Trump, las cuadrillas de construcción bajo órdenes del cuerpo de ingenieros del ejército acelera los trabajos par avanzar cuanto se pueda en la construcción antes de que el presidente deje la Casa Blanca.
Las cuadrillas han comenzado a dinamitar en sectores de la frontera de Arizona y conservan al idea de usar también explosivos en un tramo de la frontera del condado de San Diego donde la nación del Kumeyaay se ha opuesto a que dinamiten sus lugares sagrados.

