La Oficina de Investigaciones Federales (FBI) realizó esta semana el primer arresto de un sospechoso en San Diego e participar en el ataque al congreso que dejó cinco personas muertas el pasado 6 de enero.
Jeffrey Alexander Smith, de 33 años, fue arrestado en Coronado y presentado ante una corte de San Diego por delito considerados menores, pero que podrían agravar si las autoridades determinan que borró evidencias para obstruir a la justicia.
El FBI ubicó a Smith gracias a una pista confidencial que le proporcionó una persona que dijo conocer desde hace mucho tiempo al sospechoso, de acuerdo con documentos de la corte.
Esa persona identificó al simpatizante de Trump en una fotografía en que se le ve dentro del Capitolio con un celular en una mano.
Cuando un agente del FBI contactó telefónicamente a Smth, el sospechoso dijo que había borrado su cuenta de Instagram, en la que había subido fotos y videos de la toma del Capitolio, presuntamente porque había recibido amenazas anónimas.
Las autoridades solo pudieron conservar la única fotografía en la que inicialmente se reconoció a Smith.
Sin embargo otra persona que alertó por separado al FBI proporcionó a las autoridades algunas capturas de pantallas de mensajes que el sospechoso había publicado en redes sociales.
Los mensajes posteriores al día del ataque al congreso decían que “irrumpí en el Capitolio”, y “yo soy un patriota” que había viajado a Washington a realizar ese atentado en protesta por “la elección fraudulenta”.
En otro mensaje más completo, el sospechoso comentó que “de ninguna manera iba a conducir en vehículo 38 horas desde San Diego para no caminar ante el Capitolio”.
El FBI cree que Smith participó cuando una turba venció violentamente una valla de policías del Capitolio e ingresó al edificio al causar destrozos, aparentemente en busca de legisladores que certificaban el triunfo electoral del presidente Joe Biden.
En la audiencia de presentación de cargos, se informó a Smith que enfrentará acusaciones por entrar violentamente, tener conducta desordenada y por permanecer ilegalmente en una instalación restringida.
Por ser delitos menores hasta ahora, la corte concedió a Smith la posibilidad de libertad bajo fianza de 25,000 dólares, pero le restringió salir del condado, excepto para ir a Washington, donde enfrentaría cargos, y a ver sus familiares al estado de Colorado.
El oficial del FBI que llamó inicialmente a Smith dijo que, según el sospechoso, solo estuvo dentro del Capitolio unos 30 minutos y después salió.
Los cargos contra Smith también son parte de una investigación ahora en curso sobre el ataque al Capitolio.
El FBI ha recibido más de 100,000 pistas en esa investigación, ha identificado a más de 400 personas y arrestado al menos a 150.
Todo eso antes de que el fin de semana el FBI informara que descubrió que el ataque fue una acción coordinada, en la que diversas organizaciones, a manera de células, se unificaron –aparentemente la orden era unirse cuando todos los grupos cantaban— e ingresaron con violencia al Capitolio.
Los demócratas en el congreso acusan a Trump de instigar la revuelta, al incitar momentos antes a cientos de seguidores a “caminar por la avenida Pennsylvania” para llegar al congreso a “detener el robo”, según él, de la elección presidencial.

