SAN DIEGO.- El cáncer de mama es el segundo cáncer más común entre las mujeres en los Estados Unidos, después de los cánceres de piel.

Se estima que una de cada ocho mujeres podría ser diagnosticada de cáncer de mama en algún momento de su vida.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de California en San Diego y del Centro de Cáncer Moores y Asuntos de Veteranos de San Diego han descubierto que restringir la alimentación en un período de ocho horas, disminuyó el riesgo de desarrollo, crecimiento y metástasis del cáncer de mama en modelos de ratón.

Los resultados fueron publicados en la edición del 25 de enero de 2021 de Nature Communications en donde muestran que la alimentación con restricción de tiempo, es decir, aplicar una forma de ayuno intermitente alineada con ritmos circadianos, mejoró la salud.

“Investigaciones anteriores han demostrado que la obesidad aumenta el riesgo de una variedad de cánceres al afectar negativamente la forma en que el cuerpo reacciona a los niveles de insulina y cambiar los ritmos circadianos”, señalo a través de un comunicado el autor principal de la investigación, Nicholas Webster,   profesor de la Escuela de Medicina de UC San Diego.

Los ritmos circadianos son aquellos que regulan los cambios en las características físicas y mentales que ocurren en el transcurso de un día.

Los investigadores utilizaron modelos de ratones hembra que imitaban las condiciones hormonales posmenopáusicas para investigar si la alimentación restringida en el tiempo de ratones obesos afectaba el desarrollo y crecimiento de tumores y reducía la metástasis del cáncer de mama en los pulmones.

Se compararon tres grupos en diferentes modelos de ratón. Un grupo tenía acceso a alimentos las 24 horas. Un segundo tuvo acceso a alimentos durante ocho horas por la noche cuando los ratones están más activos y un tercer grupo tuvo una dieta baja en grasas sin restricciones.

Tanto la obesidad como la menopausia pueden alterar los ritmos circadianos lo que a su vez puede conducir al desarrollo de resistencia a la insulina y predispone a las personas a enfermedades crónicas como el cáncer.

Los datos indican que los niveles elevados de insulina en ratones obesos están impulsando el crecimiento tumoral acelerado.

La elevación artificial de los niveles de insulina aceleró el crecimiento del tumor, mientras que la reducción de los niveles de insulina podría imitar el efecto de la alimentación con restricción de tiempo por ello los resultados sugieren que el efecto antitumoral de la alimentación con restricción de tiempo se debe a la mejora de la salud metabólica y la reducción de los niveles de insulina, informó Manasi Das, becario postdoctoral en el laboratorio Webster.

“La alimentación con restricción de tiempo tiene un efecto positivo en la salud metabólica y no desencadena el hambre y la irritabilidad que se asocian con el ayuno prolongado o la restricción de calorías”, reafirmó Das.

  Esta investigación fue financiada, en parte, por los Institutos Nacionales de Salud (CA196853, CA155435, CA023100), la beca VA Merit Review (I01BX002709, I01BX004848) y el premio VA Senior Research Career Scientist (IK6BX005224).

“Nuestros datos sugieren que una persona puede beneficiarse simplemente de programar sus comidas de manera diferente para prevenir el cáncer de mama en lugar de cambiar lo que come”, finalizó el becario postdoctoral en el laboratorio Webster.

El estudio completo se puede consultar en: https://www.nature.com/articles/s41467-020-20743-7