No hay nada como una exfoliación para recuperar una piel radiante. Te acercamos algunos consejos de esteticistas para realizar un peeling en casa y conseguir una nueva piel.

Peeling y exfoliación, ¿es lo mismo?

¡Esta es la confusión más común! En el lenguaje común, las palabras peeling y exfoliante se utilizan a menudo indistintamente para referirse al mismo tratamiento. En realidad, son dos métodos muy diferentes. “La exfoliación se hace con un producto exfoliante y actúa a través de la acción mecánica. En el caso de los peelings, que son más agresivos, es el propio producto el que actúa”, explica la esteticista. El exfoliante favorece la regeneración celular y activa la microcirculación, donde el exfoliante jugará con el aspecto de la piel, manchas, arrugas, rojeces, dando un efecto de “piel nueva”.

El peeling, ¿un tratamiento para todos los tipos de piel?

“No hay ninguna contraindicación para la descamación. Sin embargo, hay que tener cuidado con las pieles sensibles, negras o mates porque existe un riesgo de despigmentación de las zonas donde la piel es irregular”, advierten los esteticistas. El peeling es ideal para pieles grasas o con tendencia acneica gracias a su modo de acción. Por el contrario, la exfoliación es ideal para pieles mixtas o secas porque al frotar activa la producción de sebo.

Recetas de peeling casero según tu tipo de piel

El peeling es un tratamiento rico en ácidos frutales que puede ser realizado en una clínica por una esteticista con productos ya preparados. Pero también es posible componer nuestra propia fórmula en casa, respetando los tiempos de descanso y las precauciones higiénicas. Aquí están las fórmulas propuestas por nuestra experta según su tipo de piel. Para evitar cualquier reacción alérgica, se recomienda probar el antebrazo antes de aplicarlo en la cara.

Peeling de limón para pieles normales

“El ingrediente mágico de este peeling es el limón, que gracias a su lado ácido cerrará los poros y eliminará las impurezas. Es rico en vitamina C y en fantioxidantes”, explica la esteticista.

La receta más simple para un peeling casero, por lo tanto, consiste en aplicar el jugo de un limón (¡preferentemente orgánico!) directamente a la piel. Este tratamiento natural se aplica a la piel húmeda y se deja absorver de uno a cinco minutos. Luego enjuage bien con agua tibia cuando empiece a picar y aplica una crema hidratante o aceite vegetal.

No necesitarás mucho para hacer este peeling: un pequeño plato bien limpio y desinfectado, una cucharilla, una cucharada y los ingredientes recomendados por la esteticista. Lo ideal es elegirlo todo orgánico.

Para pieles sensibles y mixtas, ¡la dulzura de la miel!

Para pieles sensibles o mixtas, la fórmula será ligeramente diferente y es mejor evitar la aplicación de limón directamente sobre la piel. Por lo tanto, optaremos por una fórmula con el zumo de un limón, 2 cucharadas de miel y 2 cucharaditas de canela, conocida por sus propiedades limpiadoras y desinfectantes. La mezcla debe aplicarse sobre la cara húmeda durante quince minutos y luego enjuagarse con agua fresca sin frotar. Al finalizar, aplícate una buena crema hidratante o aceite de almendra dulce.

La harina de avena para ayudar a la piel grasa

Para la piel grasa, el ingrediente milagroso será la avena, especialmente los copos de avena. Tienen propiedades suavizantes y remineralizantes. Para crear este peeling, es necesario mezclar el zumo de un limón y 3 cucharadas de copos de avena. Lo dejaremos actuar durante 15 minutos, luego nos enjuagaremos con agua caliente para disminuir la mezcla, antes de terminar con agua fría. Un cuidado 100% natural que hace maravillas.

La fórmula del pepino para rellenar la epidermis

Otra posibilidad es realizar un peeling a base de pulpa de pepino. Un ingrediente que tiene virtudes astringentes e hidratantes y es adecuado para todo tipo de piel. La receta es muy simple. Después de pelar medio pepino completamente y quitar las semillas, mézclalo con clara de huevo y zumo de limón. Déjalo actuar unos minutos y enjuágate primero con agua caliente y luego con agua fría. Un verdadero estímulo de belleza para la epidermis que se completa con la aplicación de una crema hidratante.