SAN DIEGO, CA.- En los últimos meses ha aumentado considerablemente la demanda por trabajadores en las  ciudades del condado de San Diego, como en otras comunidades de California y ello se está viendo reflejado en los avisos clasificados de los periódicos impresos o en los anuncios difundidos por medios electrónicos (radio y television), y, desde luego, en las redes sociales.

A manera de ejemplo de esta creciente demanda por nuevos empleados la revela la importante cadena de comida rápida McDonald’s, empresa que anunció “la contratación local de McDonald’s en San Diego, el (martes) 18 de mayo, (en) más de 35 ubicaciones (que) planean contratar a cientos de nuevos empleados  como parte de su segundo Día de Contratación Drive Up”.

En los últimos meses ha sido creciente la demanda dee trabajadores con documentos. Foto: Sergio Estrada.

Y precisa que ”los candidatos interesados pueden recibir una entrevista en el acto, sin necesidad de programación previa”.

Llamado urgente

Este llamado urgente por trabajadores coincide con la repentina ‘desaparición’ de personas que engrosan las filas del subempleo o desempleo abierto y que en años anteriores a la pandemia, solían reunirse en gasolineras y estacionamientos  Boulevar San Ysidro, en la comunidad del mismo nombre.

La ausencia de trabajadores temporales en el ramo de la albañilería, plomería, mecánica y “lo que caiga”, se hace evidente también en grandes empresas del ramo de la construcción como Home Depot, donde solían reunirse personas en busca de trabajo para poder alimentar a su familia.

Uno de las principales razones de ello  se debe a la suspensión temporal de la Visa de Turista a extranjeros que cruzaban por las garitas de San Ysidro y Otay Mesa y que ahora han tenido que permanecer en México. 

Con la pandemia, también ha crecido el número de personas que se encuentran en el subempleo o el desempleo abierto. Foto: Sergio Estrada.

Una de las principales razones de ello  se debe a la suspensión temporal de la Visa de Turista a extranjeros que cruzaban por las garitas de San Ysidro y Otay Mesa y que ahora han tenido que permanecer en México. 

El contraste

En contraste, sin embargo, hasta cinco horas se ha pasado en el teléfono el residente legal Gabriel Hernández,  quien desde que iniciara la pandemia de COVID-19  ha sido un solicitante de desempleo, y ha dedicado gran parte de su tiempo para poder contar con información sobre el estado que aguarda su caso.

“Te quedas esperando más de dos horas para que entre la llamada”, dijo,  “pero no te contesta todavía un representante, cuando entra, por fin, te sale ahí una grabación que dice: Tu llamada será contestada de acuerdo al orden en que son recibidas”.

“Te quedas esperando más de dos horas para que entre la llamada”, dijo,  “pero no te contesta todavía un representante, cuando entra, por fin, te sale ahí una grabación que dice: Tu llamada será contestada de acuerdo al orden en que son recibidas”.

Posturas diferentes

“Y después de esa llamada te avientas”,  continuó, “como puede ser una hora, dos horas, dos horas y media o tres, no se sabe”, describió el suplicio burocrático al que se tienen que enfrentar los miles de californianos que no tienen trabajo debido al COVID-19 o por otros factores.

“Es demasiado tiempo. Y la  oficina de Chula Vista ha estado cerrada desde el año pasado. Y también el teléfono que tienen ellos para atención al ciudadano,  nomás suena, pero ahí nadie contesta. He tarda ahí hasta un día o más llamando y nunca contestan; yo creo que ya lo cerraron”, dijo Hernández.

Tortura burocrática

El entrevistado indicó que en general, al principio que el programa de desempleo fue autorizado, a causa de la pandemia, el dinero fue puesto “automáticamente” por los gobiernos estatal y federal.

“Pero al cambiar de 12 o 22 semanas, detienen el pago y lo certifican y evalúan tu caso  y te comienzan a pagar. Te programan una cita… si tienen dudas,  te pregunta y ya que platican, lo autorizan y te lo envían”, afirmó respecto a los pasos que ha tenido que dar para recibir su pago.

Otras de las dificultades burocráticas a las que se ha enfrentado, relató Gabriel, es en relación al llenado de las formas, varias de las cuales, considero, plantean “preguntas capciosas” o complicadas, algunas ocasiones repetitivas, en vez de que se trate de un cuestionario simplificado, sobre todo, tomando en cuenta que los trabajadores tienen urgencia de que se les envie su dinero.

En una visita al centro de desarrollo del empleo en Chula Vista, se observa cerrado, con un guardia dentro y un un aviso que “si ltu necesitas asistencia, favor llamar al teléfono (619) 628-0300 o enviar una email a: Marcia.Lizarraga@edd.ca.gov, sin más, 

Presión de los Republicanos

Por si todo ello fuera poca cosa, en las últimas semanas han aumentado las voces de líderes republicanos, como Mitch McConnell y otros legisladores, quienes señalan que los trabajadores están más cómodos recibiendo el dinero del desempleo y “por eso no buscan trabajo”.

Crear “millones de empleos”

A ellos, el presidente Joe Biden les ha respondido que no es así, pero que por eso ha presentado ante el Congreso de Estados Unidos su plan de infraestructura que permitiría crear “millones de empleos” y lograría que regresaran la mayoría de los trabajadores que ahora forman parte de las filas del desempleo.

El plan referido incluye una inyección de $620,000 millones a la economía estadounidense en transporte, carreteras y “reparación de unos 10,000 puentes”, entre otras acciones, pero su propuesta no ha sido aún autorizada por los legisladores.

Tuvieron que dejar de trabajar

Vale hacer mención, por otra parte, que habiendo sido los restaurantes de los negocios más afectados por el coronavirus, es natural que muchos músicos tuvieron que dejar de trabajar y se vieron en serios aprietos económicos para poder cubrir la renta y sus necesidades básicas.

Nicolás Ayala, un joven músico de Mariachi, para su fortuna no ha resentido las penurias por lo que si han atravesado otros compañeros de oficio.

“Fíjese que cuando empezó el COVID dejamos de trabajar un ratito nomás y ya después de eso empezamos a trabajar bien”, dijo a pregunta específica.

“Yo dejé de trabajar unas seis semanas”, agregó, “pero luego ya después empecé a trabajar bien”.

“Estuve estudiando en un programa de computadoras y ahorita sigo trabajando en el puro mariachi, gracias a Dios nos ha ido muy bien”, señaló.

Viviendo en el subempleo

Vale hacer mención, en el mismo sentido, que en un recorrido efectuado a San Ysidro muchos trabajadores siguen subsistiendo dentro del el subempleo  o como ‘homeless’.