CHULA VISTA.- Se juraron amarse y respetarse todos los días de su vida, una promesa que ha permanecido intacta desde hace más de 30 años.

Así ha sido la historia de un matrimonio que reside en Chula Vista la cual ha sabido enfrentar la adversidad y disfrutar de los momentos de felicidad.

La mujer apenas tenía 18 años cuando contrajo nupcias pero a esa edad ya estaba segura de haber elegido al hombre de su vida.

“Quería tener una familia y un compañero con quien compartir mis sueños y pesadillas”, declaró la esposa quien prefirió permanecer en el anonimato para esta entrevista.

La residente de Chula Vista es consciente de que no hay matrimonios perfectos.

Confianza y cariño, han sido bases sólidas que los mantienen unidos para hacer frente las altas y bajas en su convivencia diaria.

“La paciencia y la comunicación son partes importantes porque siempre hay crisis que con la ayuda de Dios se superan”, señaló.

La pareja que tiene raíces mexicanas pero cuentan con nacionalidad estadounidense forma parte de una estadística de estilo de vida en Estados Unidos.

De acuerdo al censo, los extranjeros o adultos estadounidenses con raíces extranjeras tienen más probabilidades de no casarse con tanta frecuencia comparados con los estadounidenses nativos.

Debido a factores culturales, políticos, legales, sociales y económicos, las historias maritales de los dos grupos de ciudadanos tienden a diferir.

Como nación de inmigrantes, la población estadounidense ha incluido históricamente a personas nacidas en los Estados Unidos y residentes de diferentes países. 

“Tiene mucho que ver con nuestras creencias y raíces, ya que (en México) nos educaron con la idea de que el matrimonio es para siempre y los americanos son más prácticos y sin tantos apegos”, consideró la residente de Chula Vista.

El informe del censo utiliza estimaciones de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense, la Encuesta de Ingresos y Participación en Programas así como los archivos de la Administración del Seguro Social .

Historia matrimonial

El informe destaca que los ciudadanos nativos tenían más probabilidades de volver a casarse. Aproximadamente uno de cada cuatro se casó dos o más veces, según el reporte. 

En contraste, entre los extranjeros o ciudadanos americanos con raíces extranjeras solo uno de cada siete se había vuelto a casar por lo tanto tenían más probabilidades de estar en su primer matrimonio como es el caso de la pareja de Chula Vista.

El incremento de la inmigración de América Latina, el Caribe y Asia en las últimas dos décadas ha proporcionado un grupo más grande de posibles cónyuges nacidos en el extranjero y de diversidad racial o étnica. 

 “Mi consejo sería que elijan bien a su compañero de vida y no piensen que si no funciona se separan porque muchas veces algunas parejas piensan que las relaciones son desechables”, concluyó la mujer que sigue formando su historia de amor que ha forjado durante más de tres décadas.