Pero el mismo sufrimiento enfrentan familias

latinas de California y Arizona, por el COVID-19

PHOENIX, AZ.- Aunque la pandemia de COVID-19 ha sido la misma, el reloj de la instrucción educativa en el llamado estado del Gran Cañón ha marcado horas y proceso diferentes a los de California.

“Los niños estuvieron en casa a partir de marzo 2020 (no recuerdo el día exacto) sin embargo recuerdo que a mediados de abril comenzaron los informes por parte del Washington Elementary School District (Distrito Escolar de Primarias Washington  (al que pertenecen mis hijos) sobre reanudar clases a principios de mayo de manera virtual”, afirma a la distancia Sara, una madre de familia que se ha dedicado en cuerpo y alma a enfrentar este proceso y convertirlo en una oportunidad.

Dante, estudiante de primaria, muy atento siguiendo las instrucciones de sus maestros en el modelo de educación virtual. Foto-Cortesía.

Indicó que entonces “se nos comunicó de las ayudas que brindarían, facilitando computadoras y acceso a internet entre otras ayudas de índole alimentarios y de salud: por nombrar algunas. En el inicio virtual solo estuvieron por un lapso de 2 a 3 semanas antes de salir a vacaciones de verano”.

Se plantean alternativas

“Para junio ya se planteaban diferentes alternativas”, narró la entrevistada, entre las que los padres tuvimos que elegir la más adecuada; en nuestro caso el modelo híbrido fue la mejor alternativa. Así que para el mes de agosto nos tocó cumplir una serie de normas para que los niños fueran elegibles para el modelo ya que la escuela tuvo mucho cuidado con los parámetros de higiene”. 

Puntualizó Sara que “para ese momento ya habían pasado 5 meses de cuarentena, tiempo en el que los niños ya se habían adaptado a la idea la cuarentena y a las clases en línea, a través de Chrome books”.

“Duros momentos”

Pero “Este es de los momentos más duros de recordar del 2020”, continuó la madre de familia, (pues) “el proceso de adaptación fue muy difícil y frustrante por situaciones en las que estoy segura a nivel nacional el sistema educativo no estaba preparado para crear un plan de contingencia que se adaptara a las necesidades específicas que atendieran a cada uno de los distritos del país”.

“Y lo enfatizo”, subrayó, “debido a que los niños pasaron momentos difíciles en todo el mundo en particular aquellos que iniciaban sus primeros años académicos y tenían cero conocimiento de tecnología”.

Poca atención federal 

en programa clave

“Sin embargo el caso de mis hijos es especial”, aclaró la dedicada madre de familia, “debido a que eran parte de un programa de terapia de lenguaje, el cual consiste en la integración bicultural para niños bilingües y con alguna otra necesidad especial que influyera en su desarrollo académico y el cual se vio muy afectado no sólo por la pandemia, sino por la poca atención que se dio a nivel federal con respecto a la planeación y desarrollo del modelo virtual para niños con este y otro tipo de retos de aprendizaje”.

De derecha a izquierda: Los hermanos Daniel y Dante practican la creatividad mediante el dibujo. Foto-Cortesía.

“Para cuando iniciamos este proceso mi hijo Dante de 6 años estaba por terminar kinder en Chaparral Elementary School y contaba presencialmente con un grupo de profesores, psicólogo y terapista excelentes a cargo de la Profesora Sandra Rotchford, que le ayudaron en su preparación para primer grado. Por otro lado, mi hijo menor Daniel, de 4 años, participaba en el mismo programa de terapia de lenguage  y necesidades especiales en Shaw Butte Elementary School a cargo de la profesora Angel Genvilas y sus increíbles colaboradoras Psicólogas y Terapistas Melissa, Afra, Leticia, Jesica”, puntualizó Sara.

“Una situación caótica y sin precedente”

Reconoció, no obstante, que para “El término de las últimas semanas de kinder fue caótico debido a que como padres caímos en conflictos de crianza que basamos en estudios pediátricos y las regulaciones en el tiempo de uso que se suponía un niño de esas edades debían utilizar la computadora y demás aparatos tecnológicos, los cuales contradecían totalmente el aprendizaje desde casa con el uso de ‘La chrome book’.

Reveló que se convirtió en si en “una situación sin precedente, (pues) “uno de los factores más preocupantes fue cómo enseñarles a mis hijos que las reglas tenían que cambiar en cuanto al uso de aparatos tecnológicos: el uso de computadora y la ‘tablet’ para educar ahora excedía el tiempo permitido para niños de esa edad (4 y 6 años). Seguido a eso, el lograr que los niños se concentraran para tomar sus clases y poner atención fue todo un reto en especial porque todos los niños en clases virtuales hablaban al mismo tiempo o la señal de internet no era buena y tomó bastante adaptarnos a las nuevas reglas de entregas de tareas y participación en las clases virtuales”.

El justo premio:

Empero y como justo premio a la crítica situación que los niños y sus padres han enfrentado en Arizona, debido a la pandemia, actualmente todas las clases son presenciales.

 “Nosotros estuvimos 100% de acuerdo con todos los lineamientos que la escuela presento para seguridad de mis hijos y aun más de acuerdo con lo que nos pidieron que realizáramos como familia (evitar salidas y visitas innecesarias y demás protocolos de seguridad)”, concluyó la disciplinada madre de familia latina.