cercanos al joven adolescente que murió por un arma de fuego 

CHULA VISTA.- “Max nos dejó demasiado pronto”, afirma la familia del adolescente en un texto escrito en el que solicita ayuda económica para hacer frente al funeral.

Como es del dominio público, el muchacho de 12 años perdió la vida dentro del complejo habitacional de condominio Woodland Hills localizado en el 530 de Telegraph Canyon Road,  la mañana  (9:10 a.m.) del sábado3 de julio,  a causa de una herida producidad por proyectil de arma de fuego, pero cuyas circunstancias no están  suficientemente claras aún.

De acuerdo con el informe inicial del Departamento de Policía de Chula Vista, el joven “fue trasladado a un hospital de la zona, y a pesar de las medidas para salvarle la vida, la víctima fue declarada fallecida más tarde”.

A casi una semana de ocurrido el incidente, sin embargo, la madre del infortunado muchacho, Aída Mendoza, se negó a hablar con El Latino San Diego y prefirió recibir a tres mujeres que arribaron al lugar a nombre de una conocida organización religiosa.

Justificó a la madre de la víctima

Fue, no obstante, una amable jovencita quien dijo  desde que estaba pequeña vivió prácticamente al lado de Max, quien acudió al reportero la justificó bajo el argumento de que estaba muy dolida por el suceso –cosa totalmente comprensible- y que en los medio de información se habían manejado datos inexactos y contradictorios entre sí, por lo que se reservaba su derecho a no declarar sobre el caso.

Lo inexacto del argumento es que la propia madre ya había hecho declaraciones a otros medios escritos en idioma inglés y aunque una persona cercana a la familia, llamó a El Latino San Diego señalando que el público hispano que sólo habla español tiene derecho a conocer la versión de los hechos, simplemente la mujer se dedicó a atender “su visita” e ignoró la solicitud de este medio.

Y es que acudimos al sitio, precisamente, porque la única versión difundida por la corporación policiaca local es que “se descubrió que una persona conocida de la víctima fue invitada a pasar la noche en (su casa)”.

Versiones encontradas y sigilio

“Parece que este sujeto, identificado como un menor de 15 años, trajo una pistola a la casa mientras se qudaba”

“En algún momento durante la fiesta de pijamas”, continúa el reporte policiaco, “parece que a la víctima se le dio acceso al arma de fuego mientras estaba dentro de la residencia y luego se disparó accidentalmente”.

Saltan más y más preguntas

No obstante, hay en el aire muchas preguntas que todavía no ha contestado ni la policía ni la familia. ¿De quién es el arma?, ¿Quién y porque se la dio a la víctima o frente a ella?, ¿se contaba con permiso o licencia de la autoridad para manejarla? y ¿qué acerca de la responsabilidad de los padres de los dos jóvenes que participaban en la pijamada?, etcetera, etcétera.

Mientras la corporación policiaca ha anticipado que el caso “se encuentra en investigación, la señora Aída Mendoza, madre del adolescente, aparece como la persona encargada del proceso de recabar fondos para solventar los gastos funerarios de su hijo, a través de GoFundme, donde en 3 días se habían logrado recabar –poco después de las 6:00 p.m. del viernes 9 de julio- $13 mil 322 de una meta u objetivo de $25,000.

“Lo amaban mucho”

“Su familia, amigos y maestros lo amaban mucho. Max era un tipo realmente especial. Era encantador y divertido. Tenía corazón dos veces más grande que el de un niño promedio. Siempre estaba dispuesto a compartir lo poco que tenía con sus compañeros de clase. Max era un niño de buen corazón. Estaba dispuesto a dar un paso al frente y ayudar a cualquiera en culquier momento. Tenía una sonrisa de un millón de dólares…”, se le describe por parte de sus seres queridos.

Vale hacer mención, sólo a manera de testimonio ocular, que en efecto la víctima y familia viven en condiciones de manifiesta pobreza si no en un medio francamente hostil, ambiente que, desafortunadamente, caractariza a la mayoría de las comunidades latinas que residen en Estados Unidos.

Mientras vecinos confirmaron que el muchacho gozaba del afecto y el cariño de sus vecinos, la policía local pidió que personas con información sobre el caso, llamar a San Diego County Stoppers al (888) 580-8477.

Horacio Rentería

Ellatinoonline.com