Los ciudadanos mexicanos que fueron vacunados con dosis fabricadas en China y Rusia también podrán cruzar cuando reabra la frontera, si las autoridades estadounidenses pidieran prueba de vacunación como requisito para entrar al país, confirmaron fuentes de ambas naciones.
En una situación inusual, la cancillería mexicana contradijo al presidente Andrés Manuel López Obrador momentos después de que el mandatario advirtiera que los vacunados con dosis de CanSino y Sputkin 5 no podrían cruzar la frontera, porque son vacunas que no ha aprobado la FDA de Estados Unidos.
El mandatario dijo en una de sus presentaciones ante la prensa que es “indebido” que haya países que nieguen el paso a extranjeros que fueron vacunados con dosis distintas a las que se usan en ese país, con relación a que no cruzarían la frontera quienes tuvieron inmunización de laboratorios de China y Rusia.
“Nosotros, para evitar ese problema, estamos vacunando en la frontera con vacunas de Estados Unidos, la Johnson & Johnson y la Pfizer, porque no queremos problemas, pero es indebido, cómo no permitir la vacunación con CanSino y con AstraZeneca”, dijo el presidente.
Pero horas después la cancillería mexicana informó en un mensaje de Twitter que había consultado con autoridades estadunidenses que negaron esa medida.
“El gobierno estadounidense nos ha aclarado que ni el ingreso de viajeros a su territorio ni la eventual reapertura de la frontera común están condicionados al uso de tipos específicos de vacuna”, informó la Secretaría de Relaciones Exteriores.
El gobierno mexicano solicitó vacunas rusas y chinas en enero pasado, cuando las dosis escaseaban globalmente y el virus avanzaba con crecientes índices de contagio.
Las dosis china y rusa todavía no han sido aprobadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la FDA de Estados Unidos, ni por autoridades de Salud de la Comunidad Económica Europea (CEE).
En Baja California se emplearon muy pocas dosis de esos dos países, precisamente porque escaseaban.
El secretario de Salud de Baja California, Alonso Pérez, declaró esta semana que el estado ya alcanzó niveles de “inmunidad rebaño”, aunque sin mencionar si ese logro servirá para reabrir la frontera en el tramo entre California y Baja California.
“En vacunación, somos el (estado) número uno en todo el país; llegamos a inmunidad de rebaño por porcentaje de vacunación con esquema completo del 71 por ciento”, dijo Pérez en participación en vivo en redes sociales.
La inmunidad se alcanzó luego de que la administración del presidente Joe Biden donó un millón 350 mil vacunas de una sola dosis de la farmacéutica Johnson & Johnson a México, y el gobierno mexicano decidió aplicar todo ese lote en Baja California.
Ahora ambos lados de la frontera entre Baja California y San Diego enfrentan el mismo problema de contagios y fallecimientos casi exclusivamente entre personas que hasta ahora no se han vacunado.
“Las personas que están perdiendo la batalla a causa del Covid-19 son quienes no se habían vacunado o que no tenían el esquema completo; de las 16 personas fallecidas en estos cuatro últimos días en nuestro Estado, ninguna había sido vacunada”, dijo el secretario de Salud.

