El libro fue escrito por las periodistas Green-Sterling y Joffe Blocke

PHOENIX, ARIZONA.- Durante la década de los 80 el Cañón Emiliano Zapata, enclavado en la parte baja de la colonia Libertad de Tijuana, era sin duda el principal punto de concentración de miles de aspirantes a cruzar a Estados Unidos como inmigrantes, pero también por supuesto, el punto de reunión de los polleros o coyotes que ‘los transportaban’.

Este reportero tiene muy presente en el recuerdo de ‘una redada’ anunciada –y a la que se ‘invitó ‘a los medios de información localesque llevó a cabo en 1985 la policía de Tijuana con el supuesto de arrestar a los centenares de ‘polleros’ que ahí se encontraban y que solamente fue para atrapar a los inmigrantes, quienes corrieron despavoridos, como hormigas, los que pudieron escaparse, hacia los cerros, dentro de territorio estadounidense. 

Pero esto cambió radicalmente al principio de la década de los 90s, cuando líderes activistas defensores de los derechos  como Roberto L. Martínez (ya fallecido) y Claudia Smith anticipaban que la migración se había movido de Oeste al Este, hacia lugares de mayor peligro como las zonas desérticas Tecate, Mexicali, Sonora y Arizona.

Poder inimaginable

Es en ese nuevo contexto que el poder y la prepotencia de un hombre adquiere niveles inimaginables. Hablamos por supuesto de el temido y represivo Sheriff del Condado de Maricopa, Arizona, Joe Arpaio, que en 24 años en la oficina del Alguacil del condado más grande del estado del Gran Cañón,  hizo lo que quiso apoyado con la complacencia de los gobiernos conservadores del estado.

“En el transcurso de una década, de 2006 a 2016, un movimiento liderado por latinos en el condado de Maricopa Arizona luchó contra el alguacil Joe Arpaio y su represión de inmigración local”, escribieron las periodista-investigadoras Terry Greene Sterling y Jude Joffe-Block, que en su nuevo libro “DRIVING WHILE BROWN, SHERIFF JOE ARPAIO VERSUS THE LATINO RESISTANCE”, publicado en abril de este año y donde hacen un recuento pormenorizado del ascenso y la caida de este poderoso ex alguacil.

De hecho destacan en su libro que precisamente y no por casualidad, “la primera persona a la que Donald Trump perdonó fue Arpaio, otro hombre con sed de ser el centro de atención, un tenue control de la verdad y una inclinación por demonizar a los inmigrantes para su beneficio personal”.

En la primavera del 2008, la  conocida activista Lydia Guzmán observó el arresto de un inmigrante mexicano por agentes del Sheriff al mando de Arpaio, quien se llamaba asimismo “The America’s Toughest Sheriff (“El Sheriff más duro de América”). ¿El motivo? Un parabrisas defectuoso, pero que, además, lo que consideró una injusta detención, se hizo frente a su hijo de 13 años, quien le preguntó: ¿Tú vas a ayudarme a traer a mi padre de regreso”.

Ante este caso y decenas más, la activista Guzmán trabajaría incansablemente (pagando, incluso, un alto precio en lo personal) para reunir las pruebas necesarias que documentaron la histórica demanda racial presentada contra Arpaio y su aparato represor.

Se derrumba su imperio

De hecho, aquellos ciudadanos estadounidenses, de ascendencia latina, se unieron también al movimiento para reunir pruebas contra el Alguacil y su aparato ‘de justicia’,

En su libro, las autoras concluyen que la derrota electoral de Arpaio en su intento de repetir por séptima ocasión como Jefe del Departamento del Sheriff del condado de Maricopa el martes 8 de noviembre del 2016, fue producto de este gran movimiento social.

Vale recordar que el controversial jefe policiaco estuvo envuelto en problemas legales por el caso de caracterización racial mencionado, cargos presentados dos semanas antes del día de las elecciones.

Así, Arpaio, un político republicano que ‘ganó’ fama en el país por su persecusión de la inmigración indocumentada y por obligar a los presos a portar ropa interior de color rosa, (que incluso anunciaba para la venta) perdería rotundamente frente al candidato demócrata, Paul Penzone, terminando una época de influyentismo y poder promovida por “El Sherif más duro de América”.

Le condonó ‘sus faltas’

Lo cierto es que este hombre podría haber terminado en prisión de no haber sido porque le condonó ‘sus faltas’ el expresidente Donald Trump.

En el su libro: “las autoras Terry Greene Sterling y Jude Joffe-Block, dejen entrever asimismo que su caida también ha contribuido a transformar Arizona con el resultado de las elecciones del 2020.

Aunque continúa gobernando el republicano Doug Doucey, las sillas del Congreso son ocupadas por  los demócratas Mark Kelly, ex astronauta de la NASA (en el Senado) y Rubén Gallego (en la Cámara de Representantes).