La administración del presidente Joe Biden trata de impedir que entre nuevamente en vigor el programa que obligó hasta a unos 69,000 migrantes a esperar en ciudades de la frontera mexicana, incluidos unos 14,000 entre Tijuana y Mexicali, durante el gobierno de Donald Trump
El programa “permancer en México” estuvo a punto de reiniciar el sábado 21 de agosto, luego de que una corte de apelaciones reafirmó la decisión de un juez de Texas por reanudarlo.
A último momento la administración Biden consiguió que la Corte Suprema tomara el caso, con lo que la entrada en vigor quedaba pendiente al cierre de esta edición de El Latino.
Un juez de la Corte Suprema, Samuel Alito, detuvo la entrada en vigor de ese programa pero solamente hasta las 5 de la tarde del martes, mientras los estados y la administración Biden presentaban sus argumentos.
La decisión estaba prevista para el martes en la noche o el miércoles temprano.
El programa conocido como “permanecer en México” iba a reiniciar luego de que una corte federal en Texas ordenó volverlo a implementar la semana pasada, y un panel de jueces de la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito reiteró la decisión del tribunal inferior.
Los fiscales generales de Texas y Misuri demandaron a la administración del presidente Biden por terminar con ese programa.
Según esos fiscales republicanos, la administración terminó el plan sin pasar por requisitos burocráticos con los que debió informar a las instituciones involucradas, y que cancelar el programa impactaba a los estados.
En respuesta, el juez federal de distrito Matthew Kacsmaryk, nombrado por Trump en Texas, ordenó la semana pasada que el programa se restableciera este sábado.
La administración Biden intentó detener el reinicio del programa mediante apelación el jueves por la tarde, pero en la noche la Corte de Apelaciones reafirmó la decisión del magistrado Kacsmaryk.
La administración podría pedir al pleno de magistrados de la Corte de Apelaciones una revisión a la decisión del panel de tres jueces, pero decidió acudir directamente a la Corte Suprema.
El gobierno de Trump inició en enero del 2019 unilateralmente ese programa “permanecer en México”, que oficialmente nombró Protocolos de Protección a Migrantes, o MPP por sus siglas en inglés.
Unos días después el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador aceptó el programa por razones humanitarias a condición de que no se regresaran a la frontera mexicana a personas en estado grave de salud, embarazadas o niños.
De unos 69,000 migrantes que aguardaron en la frontera mexicana durante el gobierno de Trump, se sabe de unos 14 casos que fueron aprobados.
La Universidad de Syracuse informó que menos del 2 por ciento de los migrantes en MPP tuvo representación de abogados. Bajo Trump, los jueces de migración dejaban que incluso niños de tres años de edad que solo hablaban español tuvieran que defenderse solos legalmente en cortes en inglés.
El presidente Biden suspendió el programa el primer día de su gobierno, el 20 de enero, y el secretario de Seguridad, Alejandro Mayorkas, lo canceló oficialmente en junio pasado.

