Compendio SciCheck

El promedio del número de hospitalizaciones por COVID-19 en siete días en Estados Unidos ha aumentado en un 322% en dos meses, agotando la capacidad del personal médico para atender a pacientes en algunos estados. A pesar del incremento en las cifras, una publicación de Instagram pregunta si es realmente el COVID-19 “una pandemia ‘abrumando hospitales’”, si los hospitales están despidiendo a enfermeras y enfermeros que se niegan a ser vacunados.

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La última ola de la pandemia del COVID-19 en EE. UU., impulsada por la variante delta del virus que causa la enfermedad, ha incrementado el promedio de hospitalizaciones por el COVID-19 en siete días de 19.123 el 15 de junio, a 80.664 el 15 de agosto, un aumento del 322%.

Las hospitalizaciones tienden a ser más altas en estados con bajas tasas de vacunación, incluyendo Florida, Alabama, Misisipí y Luisiana.

Pero una publicación engañosa en Instagram cuestiona la gravedad de la pandemia y su efecto en los hospitales. “Si realmente hubiera una pandemia ‘abrumando hospitales’, entonces los hospitales no estarían despidiendo a miles de enfermeras que se rehúsan a recibir una vacuna experimental”, indica la publicación. 

Si bien algunos empleados de hospital han sido despedidos por negarse a recibir la vacuna, especialmente de hospitales en Houston y Nueva Jersey, el número total de despidos por esa razón es posiblemente muy pequeño por ahora, según nos dijo Colin Milligan, vocero de la Asociación Estadounidense de Hospitales, en un correo electrónico .  

Milligan indicó que muchos hospitales tienen hasta finales de agosto o septiembre para cumplir con las regulaciones, o hasta fechas que dependen de la aprobación final de las vacunas.  

Milligan dijo que solo alrededor de 1.600, o poco más de una cuarta parte, de todos los hospitales de EE. UU. tienen algún tipo de directriz sobre las vacunas. “Realmente no hay evidencia de que los hospitales estén despidiendo empleados debido a mandatos”, dijo.    

Al inicio de la pandemia, algunos proveedores de salud se vieron forzados a reducir sus presupuestos y a disminuir su personal debido a la reducción del volumen de pacientes en general, a la cancelación de procedimientos electivos y al incremento de gastos relacionados a la pandemia; no porque el COVID-19 no fuera real, como sugiere la publicación.    

Pero Milligan señaló que la Oficina de Estadísticas Laborales [BLS, por sus siglas en inglés] muestra que de enero a julio el empleo en hospitales aumentó levemente por 11.000 puestos de trabajo. Y aunque esa cantidad es menor a la de que había en febrero 2020, antes de la pandemia, en julio los empleos en hospitales habían aumentado en 45.200 puestos laborales, en comparación con un año atrás, según muestran los datos de la BLS. 

Sin embargo, la pandemia continúa ejerciendo una gran presión financiera en los hospitales. Más de 260 hospitales han suspendido a sus empleados y por lo menos 20 otros han despedido a trabajadores durante el año pasado, según a Becker’s Hospital Review, una publicación médica. 

Un reporte realizado por el servicio de consultorías Kaufman Hall & Associates, publicado en marzo, indicó que es posible que el número de hospitales que operan en números rojos aumente durante el año y que la salud financiera de los hospitales rurales sea afectada significativamente por los efectos de la pandemia.   

“No nos hemos recuperado en términos de mantener una estabilidad financiera”, dijo Rick Pollack, presidente de la Asociación Estadounidense de Hospitales, cuando el reporte fue dado a conocer. “Y, igualmente importante, estamos retrocediendo en nuestra capacidad de cuidar a los enfermos y heridos, y en mantener a las personas sanas”.

En los hospitales más afectados, los médicos y enfermeras han estado lidiando con una avalancha de pacientes no vacunados y “ya no están brindando una atención adecuada a los pacientes”, dijo la Dra. Catherine O’Neal, directora médica del Centro Médico Regional Our Lady of the Lake en Baton Rouge, Luisiana, durante una conferencia de prensa realizada el 2 de agosto. 

El 17 de agosto, la Asociación de Hospitales de Florida reportó más de 16.000 hospitalizaciones por COVID-19, un incremento del 162% con respecto al récord anterior, el 23 de julio de 2020. 

“No cabe duda que muchos hospitales de Florida están sobrecargados hasta sus límites”, dijo Mary Mayhew, presidenta de la Asociación de Hospitales de Florida en un comunicado de prensa el 17 de agosto, enfatizando que la “escasez de personal” agrava el problema. “Mientras las hospitalizaciones continúan avanzando, se espera que tres de cuatro hospitales de Florida enfrenten escasez de personal en los próximos siete días, un aumento de casi un 10% desde la semana pasada, y la mitad de nuestros hospitales ya no aceptarán pacientes trasladados de otras instituciones médicas”.  

Traducido por Marilú Meza.

Nota del editor: El Proyecto de Vacunación/COVID-19 de SciCheck es posible gracias a una beca de la Robert Wood Johnson Foundation. La fundación no tiene control alguno sobre las decisiones editoriales de FactCheck.org, y los puntos de vista expresados en nuestros artículos no reflejan necesariamente el punto de vista de la fundación. El objetivo del proyecto es aumentar el acceso a información precisa sobre el COVID-19 y las vacunas, y reducir el impacto de información errónea.