La organización de asistencia legal Al Otro Lado obtuvo un triunfo en una demanda en la que exigió que se restaure el derecho de los migrantes a solicitar asilo a los oficiales fronterizos en los puertos de entrada.

La codirectora de Al Otro lado, Nicole Ramos, dijo hoy que en la determinación de una corte federal en San Diego se destaca que “devolver a los solicitantes de asilo en los puertos de entrada sin inspeccionarlos ni remitirlos a su llegada” es “ilegal independientemente de su supuesta justificación”.

La supuesta justificación actual es la pandemia, antes fue que los oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) necesitaban negar el derecho al asilo en los puertos de entrada por motivos de operatividad de esa agencia.

La juez Cynthia Bashan cuestionó que CBP tomara esa decisión de rechazar a quienes se presentaban a solicitar asilo con base en las necesidades de esa agencia, sin considerar el derecho internacional al asilo, no estudiar si es una medida que debiera decidir el congreso.

En audiencia, la magistrado destacó que Estados Unidos es el único país en el mundo que niega el derecho a los solicitantes de asilo porque sus agentes estén ocupados o carezca de espacio.

Un representante legal de Al Otro Lado, Dan Eaton, dijo que “Lo que sucedía era que el departamento  (CBP) estaba rechazando a los solicitantes de asilo al decirles: ‘mira, estamos al límite, vas a tener que volver a México y regresar aquí en otro momento”.

Cuando las autoridades estadunidenses hacían eso, los migrantes tenían que llevar en un simple cuaderno una lista de espera, para que los migrantes se presentaran por turnos a las garitas, muy pocas personas a la vez, a pedir asilo. 

En el campamento de migrantes en Tijuana, el viernes cuando un reportero se presentó a preguntar a las familias cómo se sentían ahora que la corte había tomado esa decisión, se generó una respuesta inesperada.

Grupos de migrantes corrieron la voz de que podían ir a la cercana garita de San Ysidro a solicitar asilo a los oficiales de CBP.

Los agentes, quienes aún no recibían ninguna orden relacionada con la decisión de la corte federal, negaron el paso a los migrantes.

La movilización de poco más de cien migrantes duró aproximadamente tres horas hasta que regresaron al campamento.

Algunas familias han permanecido en ese campamento durante meses sin que se atiendan sus casos de asilo. 

Su desesperación crece, ahora que la Suprema Corte estableció el programa “permanecer en México”, que obligó a más de 69,000 migrantes a aguardar en ciudades de la frontera mexicana durante el gobierno de Donald Trump.