Veterano de guerra ayuda a necesitados

TIJUANA.-  La guerra le forjó el carácter, le cambió la vida, pero ahora lucha desde una trinchera diferente donde puede ayudar a quien más lo necesita.

Su nombre es Roberto González Rodríguez fue sargento de United States Marine Corps y participó en uno de los conflictos bélicos más importantes del siglo XX: La guerra de Vietnam.

“Es un poco difícil hablar de eso, a veces duele pero lo que sí te puedo decir es que las guerras ya no se pelean mano a mano como antes”, señaló el veterano de guerra.

Por su valentía, entrega y compromiso con las fuerzas armadas estadounidenses, Roberto González recibió en tres ocasiones la medalla de Corazón Púrpura durante su etapa como militar.

En septiembre, el veterano de guerra recibió un reconocimiento por su valentía y altruismo por parte del Foro Cívico Tijuanense AC. Foto José Antonio Avilés

Dicha condecoración se entrega a nombre del presidente de Estados Unidos a cualquier personal castrense que haya sido herido o muerto durante su servicio activo.

“Para recibir una tienes suerte, para recibir dos es un milagro, en mi caso gracias a Dios recibí tres y estoy aquí para platicar de eso”, destacó.

Roberto González Rodríguez nació en 1946 en Yauco, Puerto Rico y sirvió a las fuerzas militares de Estados Unidos de 1965 a 1968.

Sin duda, el ex militar supo enfrentar al enemigo y sobrevivió a las lesiones provocadas en combate.

“En mis días, te mandaban a la guerra si querías o no pero lo más difícil de ser un militar es integrarse a la vida civil otra vez”, reveló.

HEROISMO SIN BARRERAS

Desde hace varias décadas la vida del veterano estadounidense dio un giro diferente.

Ahora radica en Tijuana, ciudad donde encontró paz y una nueva batalla que emprender sin armas y sin poner en riesgo su vida.

A través del altruismo ha encontrado la oportunidad de ayudar desde otra trinchera.

“Me dedico a servir a los ciudadanos que más lo necesitan por medio de una media docena de organizaciones civiles en las que participo”, reveló.

El veterano de guerra también ha sido reconocido por asociaciones mexicanas donde ha aprendido a crecer como ser humano.

Las marcas de la guerra siempre estarán presentes pero ahora lucha para que la comunidad fronteriza tenga mejores oportunidades de vida.