Nuevamente la reforma migratoria para dreamers, campesinos, trabajadores esenciales y TePeSianos queda en el aire. Foto de Manuel Ocaño.

Literalmente horas antes de que el senado aprobara finalmente una reforma migratoria para más de 8 millones de indocumentados, una funcionaria echó por tierra el plan de la bancada demócrata.

El senado iba a votar y a aprobar esta semana un paquete de propuestas que incluía la regularización migratoria para dreamers o soñadores, campesinos indocumentados, migrantes que han sido trabajadores esenciales en la pandemia y a quienes tienen TPS o Estatus de Protección Temporal ante deportaciones.

Pero la funcionaria parlamentaria del senado, Elizabeth MacDonough, determinó el domingo en la noche, a último momento, que la reforma migratoria no se puede incluir en un paquete de propuestas de desarrollo económico.

Aunque el líder del senado, el demócrata Charles Schumer, dijo el lunes que “la bancada demócrata buscará otras opciones” para regularizar a los indocumentados, la posibilidad de une reforma migratoria queda de nuevo a la deriva.

Esto fue lo que pasó:

El presidente Joe Biden incluyó la regularización migratoria de esos grupos indocumentados en un paquete de 3.5 billones de dólares para infraestructura. Si el paquete se aprobaba como presupuesto, la reforma pasaría. 

Biden argumentó que ofrecer residencia legal a esos más de ocho millones de personas beneficia la economía del país, deteriorada por la pandemia.

Actualmente hay 50 senadores republicanos, quienes se oponen a la reforma migratoria e insisten en que se debe de enfocar en reforzar la vigilancia fronteriza y las deportaciones, y hay 50 senadores demócratas que apoyan al presidente en el plan de reforma.

Así que para evadir tener que contar con 60 votos a favor, los demócratas con el apoyo del presidente Biden iban a votar con un método que se llama “reconciliación”, que es mayoría simple.

En votación habría 50 votos republicanos en contra de la reforma y 50 demócratas a favor, pero en reconciliación se incluye el voto de la vicepresidenta, Kamala Harris, quien rompería el empate en favor de la reforma migratoria.

Pero ahora que la parlamentaria frenó ese plan, la única opción viable para la reforma es que 10 de los 50 votos republicanos se unan a los 50 demócratas, lo que se ve muy difícil de conseguir, en medio de la agitación del estado de Texas por la migración en al frontera.

El senador Schumer reprochó el lunes que se debe sin reconocimiento a los indocumentados que han alimentado y sacado adelante al país a lo largo de la contingencia por el coronavirus.

“A pesar de que arriesgaron sus vidas durante la pandemia y pagaron su parte justa de impuestos, permanecen excluidos de la asistencia federal que sirvió de salvavidas para tantas familias”, dijo el senador Schumer en un comunicado el lunes. 

Aseguró que “continuaremos luchando para buscar el mejor camino a seguir para otorgarles la capacidad de obtener un estatus legal”.

El senador Alex Padilla, de California, principal proponente de la reforma migratoria, se expresó “profundamente decepcionado por la decisión de la parlamentaria, pero la lucha por la reforma migratoria continuará”.