SAN DIEGO.- “Se me parte el corazón de ver a las familias de bajos recursos y los niños sufriendo por los desalojo”, dijo sin poder ocultar su sentimiento de impotencia la señora Patricia Mendoza.

Entrevista vía telefónica en relación al término, el jueves 30 de septiembre del último plazo dado a la moratoria a los desalojos de inquilinos que adeudan el alquiler de la vivienda en la que han habitado, sin que se haya terminado la pandemia por COVID-19.

“Nos van a llevar a Corte”

“Estoy preocupada. Ellos (los propietarios) nos van a llevar a Corte y aunque estamos tratando de ayudar a la gente, es muy estresante, pues muchos (inquilinos) tenían la cita para octubre”

y aunque  muchos nos sentimos como gallina sin cabeza, me parte el alma, me parte el corazón”, insistió

La entrevistada señaló que tienen juntas todos los jueves  “y muchos nos sentimos como gallina sin cabeza, me parte el alma, me parte el corazón”, insistió en aparente referencia a la incertidumbre prevaleciente con el fin de la moratoria.

La orden de desalojo fue girada violando la prórroga que se había dado en la extensión de la moratoria de junio al 30 de septiembre. Foto-Archivo: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

“El gobernador nos falló”

“El gobernador Newsom nos falló cuando más lo necesitamos y ahí están los $52.2 billones, hay mucho dinero; la verdad es que hay muchos fondos que no se están empleando, pues sólo se ha usado medio millón”, dijo en un mensaje dirigido al ejecutivo estatal.

La señora Mendoza, quien dijo que después de haber perdido su empleo  de servicios de translado de pacientes a hospitales discapacitados (as) en medio de la la pandemia, se enfrenta ahora a la presión del desalojo, sin que le hayan renovado el contrato desde hace cuatro años y medio que reside en un modesto apartamento en Imperial Beach.

Por si fuera poco, señaló que ahora el propietario de la vivienda que alquila y quien la intentó –sin éxito-  desalojarla en dos ocasiones en 2020 y es ahora su vecino “vive en la ventana de enseguida, colocó 4 cámaras para vigilarnos y quitó dos estacionamientos”.

Se niegan

“No me cabe  (en la cabeza), porque tarde pero siempre se les paga y cuando se les pide una aplicación de comprobante del ‘landlord’ se niegan a darla, pues lo que quieren es desalojar a los inquilinos y todo lo quieren arreglar con habla con mi abogado”, continuó la señora Patricia Mendoza quien ha pasado por tres propietarios de una vivienda a la que, a simple vista, se observa que se le han hecho mínimos arreglos.

17 millones de inquilinos enfrentan fin a la moratoria

“Hay 17 millones de inquilinos en California y muchas están como yo; se me parte el corazón”, expresó la entrevistada mientras se le quebraba la voz.

“Me despierto con el dios en la mano y hago lo mejor que puedo, con la casa para abajo”, dijo la madre de dos hijos, Alejandra Martínez, de 18 años de edad  y Erik Mendoza,  de 11, este último de quien dijo sufre de ataques de pánico, que se le han agravado debido a la presión que padece ante la amenaza de un desalojo.

“Con él es con el que estoy batallando más; no es justo, está preocupado en medio de sus ataques de pánico y su salud mental no es la misma que antes de la pandemia”, dijo con pesar.

“Llegaban con escándalo y gritando”

“Antes quería tratar de ocultárselo pero ya no puedo, pues llegaban con escándalo y gritando a la puerta, asustando a mis hijos y los ataques de pánico de Erik se agravan”, afirmó.

Pero esta es una situación que no sólo la sufro yo sino muchas de las familias de California amenazadas por la moratoria, advirtió.

“Encontré el trabajo de mis sueños”

No obstante dentro de tantas malas noticias hay una muy buena para Patricia y la que ahora disfruta: “Hace dos meses  me hablaron (de ACCE)  para formar parte de la organización; me decían que tengo un superpoder, pero yo pienso que soy una mamá como cualquiera otra que quiero ayudar y que aquí encontré el trabajo de mis sueños”.

Luego de insistir en que el gobernador Gavin Newsom debiera corresponder al apoyo en votos recibidos por los latinos en el reciente proceso de revocación de mandato, destinando los fondos que se aprobaron para extender la moratoria, le dejó un mensaje de advertencia:

¿Quiere que nos convirtamos en ‘homeless’?

“¿Quiere que nos convirtamos en homeless y nos pongamos frente a la casa de gobierno?.

Dijo por último que para solicitar ayuda o información las personas pueden comunicarse  a ACCE (Alliance of Californians for Community Empowerment, Californianos para el Empoderamiento de la Comunidad) por mensaje de texto al 85802 y escribir la palabra organizar.

Por si no se observara en si, con el fin de la moratoria, tan oscuro e incierto el panorama que padecen los inquilinos ante el fin de la moratoria al alquiler de vivienda, el apoyo que se tenía por parte de la Junta de Supervisores del Condado de San Diego también se terminó.

En el Condado, terminó  Ordenanza a mediados de agosto reciente

Y es que el 14 de agosto dejó de tener vigencia la Ordenanza que protegía a los inquilinos en contra de  eventuales desalojos.

Ante esa realidad, La oficina de la Supervisora Nora Vargas, quien propuso dicha iniciativa, record, sin embargo que aún existen dos valiosos recursos al que pueden acudir los inquilinos amenazados de un eventual desalojo:

Los programas de asistencia de renta para personas de bajos recursos.

Y  ayuda para pago de renta o alquiler de vivienda, condicionado al tiempo en que se agoten disponibles del programa de asistencia proveniente de los fondos autorizados por el Acta del Plan de Rescate Americano (American Rescue Plan Act 2021,  ARPA); es decir, los $4 millones de dólares que se aprobaron para ese propósito.

La otra cara de la moneda

Pero hay casos diametralmente opuestos a las preocupaciones causadas por el término del plazo a la moratoria como es el de Alicia Corona quien en referencia al pago de la hipoteca de su casa, afirmó:

“Me benefició porque el banco me permitió de no tener que pagar por todo un año de no pagar mi hipoteca, sin ningún tipo de multa”.

“Solamente se extendió un año a la fecha de pago hipoteca, pero sin que tuviera ninguna multa o mal crédito”.