La administración del presidente Joe Biden anunció que en noviembre finalmente comenzará a reabrir la frontera a cruces no esenciales, a condición de que los visitantes muestren pruebas de vacunación.

Después de 19 meses de cierre como prevención a contagios de coronavirus, la reapertura se va a llevar a cabo en dos pasos, de acuerdo con un comunicado del secretario de Seguridad, Alejandro Mayorkas. 

Primero, “en noviembre, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) comenzará a permitir que los viajeros de México completamente vacunados ingresen a los Estados Unidos por tierra”.

Dijo que los esos “viajeros deberán tener la documentación adecuada que proporcione prueba de vacunación. Las personas que no hayan sido vacunadas por completo contra Covid 19 no podrán viajar con fines no esenciales”.

El secretario cuidó no mencionar una fecha específica, solo dijo que a principios de noviembre.

Luego “a principios de enero se exigirá que todos los viajeros extranjeros (mexicanos y no mexicanos) que crucen por tierra, ya sea por razones esenciales o no esenciales, estén completamente vacunados y proporcionen prueba de estar completamente vacunados” contra el Covid 19.

El nuevo embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, agregó por su parte que “estos cambios son un esfuerzo por reanudar los viajes seguros y sostenibles entre nuestros países”. 

De acuerdo con el Departamento de Estado, más del 80 por ciento de los mexicanos mayores de 18 que viven en estados fronterizos con Estados Unidos se han vacunados con al menos una dosis contra el Covid 19.

“Nuestros países han progresado en esta nueva realidad y estamos listos para reanudar el comercio y el viaje de una manera mesurada y responsable”, dijo el embajador Salazar.

El estado de Baja California alcanzó el 85 por ciento de vacunación desde junio pasado, luego de que se aplicaron localmente casi un millón 250 mil vacunas de Johnson & Johnson que la administración Biden donó para que los mexicanos residentes de la frontera se acercaran a los índices de vacunación que se alcanzaron ese mes en California.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, consideraba entonces que la reapertura sería gradual y comenzaría entre California y Baja California en julio pasado, pero una intensificación de contagios por la variante Delta del coronavirus llevó a las autoridades estadunidenses a continuar el cierre.

El cierre a los cruces fronterizos no esenciales, impuesto en marzo del año pasado, se impuso solamente a mexicanos que cruzan a Estados Unidos con visa de visitante o con visa Láser, como se conoce a la identificación para mexicanos residentes de la frontera.

Los ciudadanos estadunidenses y residentes legales que viven en Baja California continuaron los cruces fronterizos son impedimentos.

Tampoco hubo hasta ahora restricciones a quienes cruzaron en sentido de California a Baja California.

Las restricciones fueron para viajes con motivo de turismo, de visita a familiares y allegados o para realizar compras.

Este último impedimento fue devastador para los comerciantes de San Ysidro, que viven de ventas a consumidores visitantes mexicanos.

El secretario general de la Cámara de Comercio de San Ysidro, Jason Wells, calculó que durante el cierre de la frontera por lo menos uno de cada cinco comerciantes de San Ysidro tuvo que cerrar sus puertas definitivamente.