SAN DIEGO.- Un enjambre de barcos cargados de mercancía se ha formado frente a los principales puertos de California.

Los productos varados tienen como destino final grandes y pequeños comercios de Estados Unidos que incluyen también al Condado de San Diego.

Las largas filas de buques predominan en el puerto de Long Beach,  el más importante de la costa oeste del territorio estadounidense.

Cualquier persona puede comprobarlo en la página marinetraffic.com, sitio web que  proporciona información en tiempo real sobre la ubicación de las embarcaciones que se encuentran en navegación o inactivas en puertos.

“Ya llevamos varios meses con ese problema”, reveló angustiada una administradora de tienda de ropa en San Diego.

Para los comerciantes del sur de California esta situación se debe a la falta de personal en los recintos portuarios para descargar toneladas de juguetes, ropa, calzado, bolsas, mochilas y hasta muebles para depositarlos en almacenes.

Entre más pasa el tiempo para vaciar los contenedores y enviarlos a su destino más se encarece el precio final de los productos.

“Están hasta tres meses varados, cada día que están ahí sale más caro para dejar la mercancía a los proveedores y de ahí nos pasan el costo a nosotros los comerciantes”, informó  Olivia Campos, encargada de un comercio dedicado a la venta de artículos diversos en la zona comercial de San Ysidro.

COMIENZA DESABASTO

Carlos Ahumada se ha dedicado en la última década a la administración de tiendas de ropa y electrónicos en el área comercial de Otay Mesa pero desde agosto de este año se enteró de esta crisis laboral en los puertos marítimos a través de sus proveedores.

En una de las tiendas que tiene a cargo el calzado ha comenzado a escasear porque donde debería de haber tenis hay espacios vacíos en los anaqueles.

La mayor preocupación del comerciante es la inflación que se genera con el paso de los meses.

“Unos tenis de 29 dólares van a costar 33 a 34 dólares por el costo del flete que le están subiendo (al estar varados los barcos de mercancía)”, señaló el directivo del negocio en Otay Mesa.

Comerciantes como Carlos y Olivia se enfrentan a un difícil dilema porque durante meses han esperado el regreso de los clientes fronterizos pero no pueden darse el lujo de aplicar grandes incrementos en las etiquetas.

Se estima que el 70% de la mercancía transportada por mar proviene de China y el resto de India, Vietnam y hasta Sirlanka.

Son miles de productos que hoy no llegan tan rápido a su destino en Estados Unidos pero cuando se entreguen podrían encarecer las compras navideñas a los clientes.