INGREDIENTES

Pan blanco, 8 rodajas

Mozzarella, 240 g

Huevos, 3

Harina, 3 cucharadas

Sal, a gusto

Aceite vegetal para freír, c/n

Ajo fresco o en polvo, 1 cucharadita (opcional)

PROCEDIMIENTO

En un bol batir los huevos, luego agregar el ajo o condimentos elegidos, salpimentar y volver a batir para mezclar todo.

En otra fuente poco profunda volcar el pan rallado, sazonarlo con sal y pimienta y revolver.

Cubrir 4 rebanadas de pan blanco con una rodaja de mozzarella cada una; recortar el queso que sobresale de los bordes de los panes.

Armar los 4 sándwiches cubriendo con las rebanadas de pan restantes.

Sumergir cada sandwich en el huevo batido cubriendo ambos lados, luego pasarlos por el pan rallado y colocar sobre una fuente limpia sin apilarlos.

Llevarlos por 15 minutos a la heladera o al freezer para que se impregnen bien y se endurezcan antes de freírlos en aceite.

En una sartén grande y profunda calentar el aceite en cantidad suficiente para que al sumergir los sandwiches queden cubiertos por completo. Comprobar si el aceite está listo espolvoreando un poco de pan rallado en la sartén, si hace burbujas es que ya está bien caliente y se pueden sumergir los sandwiches.

Freir cada sándwich, dándolo vuelta una vez con una espátula ranurada para que se dore bien de ambos lados y se forme una costra crocante. Retirarlos y colocarlos sobre papel de cocina para drenar el aceite sobrante.

Cortar en mitades en diagonal y servir. Comer calientes acompañados de vegetales o salsas a gusto.

SU HISTORIA

La mozzarella in carrozza, es una especialidad de la Campania pero que se ha hecho muy popular en toda Italia, como un entrante ligero. 

Tradicionalmente se hacía con mozzarella de búfala, la mejor y más cremosa, empanada entre rebanadas de pan rústico del día anterior. Hoy día se hace una versión menos tradicional usando pan de molde y mozzarella flor di latte, hecha con leche de vaca.  

En algunas partes de Italia, también le agregan anchoas, o jamón crudo, y las sirven con salsa marinara o pesto. Sublimes.

La receta surgió en Nápoles como un modo de aprovechamiento de la mozzarella que se estaba quedando seca. 

En Venecia es muy popular en sus bàcari (pequeñas tascas) una variante local del plato, de forma rectangular y elaborada con media rebanada de pan de molde cortada por la mitad en sentido vertical a la que se le añade una anchoa o una loncha de jamón cocido, mozzarella y la otra mitad de la rebanada de pan. Se baña el conjunto en una mezcla de harina, agua y levadura y se fríe. La MnC a la veneciana tiene un aspecto dorado e inflado por el efecto de la levadura.