Compendio SciCheck

Ningún proceso de “desintoxicación” puede revertir la vacunación, dicen los expertos médicos. Sin embargo, un mensaje en las redes sociales difunde la falsa afirmación de que un baño con bórax puede “remover” la vacuna contra el COVID-19. El baño puede eliminar algunos fluidos del cuerpo, pero no las moléculas asociadas con las vacunas, nos dijo un toxicólogo.

En su video, Madej ofreció una lista de ingredientes en su mayoría inofensivos (bicarbonato de soda, sales de Epsom y barro de bentonita) para baños desintoxicadores que remueven la supuesta radiación y las toxinas que falsamente afirma que tienen las vacunas, según reportó NBC News. También recomendó agregar una taza de bórax, una sustancia limpiadora que puede irritar la piel y los ojos, para remover “nanotecnologías”, en aparente referencia a lo que anteriormente ha descrito como un “sistema computarizado líquido” dentro de las vacunas.

Madej, quien ha formulado otros comentarios falsos sobre vacunas contra el COVID-19, incluyendo que pueden cambiar el ADN humano, insistió en un mensaje en Instagram el 14 de noviembre que el baño de desintoxicación no era para estas vacunas. “Para que quede claro, nunca le he dicho a nadie que tenemos una desintoxicación para las vacunas actuales”, escribió.

Pero algunas personas están adoptando el cocktail de Madej y lo promocionan como una manera de contrarrestar la vacuna contra el COVID-19.

Una de sus seguidoras, Tammy Kelley, publicó una foto de los ingredientes en su página de Facebook y escribió: “Este baño desintoxicador fue compartido por la doctora Carrie Madej. Investigué algunos de los beneficios y estos productos se deshacen de bacterias, virus, hongos, parásitos, radiación por rayos x, metales pesados, toxinas alimenticias y más. Recomendado para cualquiera que se haya vacunado por presión y se arrepiente de haberlo hecho”. 

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) explica que si bien las vacunas contienen una variedad de ingredientes activos y otras sustancias, el ente “requiere que las vacunas se sometan un extenso y riguroso programa de desarrollo en el laboratorio, así como a estudios en animales y ensayos clínicos con humanos, para determinar su seguridad y efectividad”.

Expertos médicos dicen que los ingredientes empleados en las vacunas no son tóxicos en las minúsculas dosis administradas. Y señalan que tras recibirla, nada puede impedir que la vacuna funcione.

“Una vez que lo inyectan, el proceso salvador de vidas ha comenzado. No puede revertir el repicar de una campana. Simplemente, no es posible físicamente”, dijo a NBC News Angela Rasmussen, una viróloga y profesora adjunta en la Universidad de Saskatchewan.

Y el desempeño de las vacunas habla por sí solo: polio, rubéola, sarampión, tos ferina, rotavirus, paperas, varicela y difteria, entre otras enfermedades, ya no predominan en EE. UU. gracias a las vacunas.

Remueven agua, no la vacuna

El Dr. Ian Musgrave, un toxicólogo/farmacólogo molecular en la Universidad de Adelaide en Australia, dijo que las medidas propuestas, pero inefectivas, para neutralizar las vacunas incluyen extraer sangre con un kit para mordeduras de serpientes y con cupping, una terapia de ventosas que crea un vacío dentro de tazas calientes puestas sobre la piel.   

“Ninguno de los métodos propuestos funcionará para remover las vacunas, y pueden ser potencialmente dañinos”, escribió Musgrave en un correo electrónico enviado a FactCheck.org. “Todos se basan en un completo malentendido de cómo trabajan las vacunas”.

“Para cuando un método ‘desintoxicador’ se aplica, la mayoría de las partículas vectoras ya habrán repartido su carga a las células”, dijo.

Al abordar los comentarios en las redes sociales, Musgrave dijo que el “bórax, las sales de Epsom y ‘desintoxicantes’ similares actúan al ser soluciones hipertónicas […] sacando fluidos corporales mientras su cuerpo intenta diluir la solución concentrada de sal en la que está inmerso”.

“Pero este es el problema: removerá agua, pero no grandes moléculas” como las asociadas con las vacunas, dijo. “Esas no pueden pasar las barreras de tejidos en el cuerpo. Si acaso, estas se concentrarán levemente en los tejidos”.

Los kits de mordeduras de serpientes, dijo Musgrave, “no sacarán ninguna vacuna, solo un poquito (si acaso) de fluido de los tejidos y posiblemente concentren la vacuna. No funcionan para las mordeduras de serpiente tampoco”.

En cuanto al cupping, dijo: “Esto tal vez extraiga un poquito de fluido corporal, pero no removerá la vacuna. En todo caso, tal vez aumente la absorción de la vacuna. El cupping tiende a causar grandes hematomas debido al estallido de vasos capilares”.

Traducido por Luis Alonso Lugo.

Nota del editor: El Proyecto de Vacunación/COVID-19 de SciCheck es posible gracias a una beca de la Robert Wood Johnson Foundation. La fundación no tiene control alguno sobre las decisiones editoriales de FactCheck.org, y los puntos de vista expresados en nuestros artículos no reflejan necesariamente el punto de vista de la fundación. El objetivo del proyecto es aumentar el acceso a información precisa sobre el COVID-19 y las vacunas, y reducir el impacto de información errónea.

Historia completa

Las vacunas contra el COVID-19 aprobadas o autorizadas para su uso en Estados Unidos son seguras y efectivas, tal como hemos reportado. (Lea los artículos de SciCheck sobre estas vacunas: “Una guía a la vacuna contra el COVID-19 de Moderna”, “Una guía a la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer/BioNTech” y “Una guía sobre la vacuna de Johnson & Johnson’s contra el COVID-19”).

Sin embargo, por años, quienes se oponen a las vacunas han difundido la afirmación infundada de que las vacunas introducen toxinas al cuerpo y que estas se pueden remover a través de baños, cambios en la dieta y otras medidas.

Estas afirmaciones falsas han cobrado un nuevo aliento ahora que algunas personas se están vacunando contra el COVID-19 solo para acatar los mandatos de vacunación, y los reacios a las vacunas han vuelto a dirigir su atención a maneras inefectivas de revertir los efectos de la inoculación.

Una receta para un “baño desintoxicador” que circula en Facebook está basada en un video en TikTok de Carrie Madej, una internista de Georgia con numerosos seguidores en internet. Aunque TikTok retiró el video de Madej en octubre, este fue compartido en dúos de videos, una función de TikTok que permite a los usuarios agregar reacciones al video original, y ha sido visto miles de veces, según estadísticas de tráfico de CrowdTangle.