El presidente Joe Biden inicia el 2022 con creciente desaprobación entre los latinos.

Solo cuatro de cada diez latinos aprueban el desempeño del presidente, el resto lo rechaza, de acuerdo con una nueva encuesta de la Radio Pública Nacional (NPR) y la Universidad Marista.

En cifras concretas, el 40 por ciento de los latinos aprueba el trabajo de Biden como presidente, el 65 por ciento lo rechaza y el restante 5 por ciento no sabe o no elije qué contestar.

En respuestas más específicas, el 11 por ciento de los latinos “aprueba fuertemente” a Biden y el 22 por ciento lo aprueba aunque no tan decididamente.

En contraste, el 52 por ciento de los latinos “desaprueba firmemente” a Biden y el 13 por ciento lo desaprueba aunque no tan firmemente.

Según analistas, es una fuerte caída de la popularidad de Biden entre los latinos cuando todavía no ha cumplido un año de gobierno.

Por afiliación partidista, la mayor desaprobación para el presidente está entre los republicanos, con el 86 por ciento, pero destaca el cambio que junto con los latinos han tenido los electores independientes.

El 20 por ciento de los independientes aprueba el desempeño de Biden y el 9 por ciento lo aprueba firmemente; pero el 50 por ciento de los independientes lo desaprueba firmemente y otro 16 por ciento lo desaprueba con menos decisión.

Los buenos puntos para el mandatario parecen radicar en la contención de la pandemia, con el impulso a las vacunas, aunque la llegada de la variante Ómicron, que ha llevado a niveles de contagios sin precedentes, pone en riesgo también en esa área la popularidad de Biden.

Aunque la inflación y una lenta recuperación económica también pueden influir en la pérdida de aceptación al mandatario, el tema de la migración es, especialmente entre los latinos, el prioritario.

Biden llegó este mes hace un año a la Casa Blanca con el apoyo electoral de los latinos que creyeron su promesa de que regularizaría la condición migratoria de millones de indocumentados, entre ellos los dreamers, campesinos y trabajadores esenciales durante la pandemia.

El mandatario también prometió terminar con las peores medidas antiinmigrantes del gobierno de Donald Trump.

Un año después todas sus promesas en migración –excepto reunir unas familias separadas—han fracasado y en cambio en esa área solo conserva dos medidas de Trump: el programa Quédate en México, y Título 42 que elimina las posibilidades de que las familias migrantes que buscan asilo se entreguen a oficiales federales de migración en a frontera, con la excusa de prevenir contagios de Covid 19.

Quédate en México reinicia este mes en San Diego y se espera que hasta 9,000 migrantes no mexicanos tengan que esperar en Tijuana y en menor número en Mexicali.