SAN DIEGO.- Las  recientes cifras sobre el movimiento económico que se genera en la Garita de Otay Mesa (Tijuana-San Diego) mencionadas por la vicegobernadora de California, Eleni  Kounalkis, en su reciente visita a Otay Mesa revela el crecimiento que se ha tenido, pese a la pandemia.

De acuerdo con estos datos dados a conocer por la funcionaria estatal, anualmente se generan 31 millones de cruces de vehículos particulares a California y se internan al país, en promedio, 22 millones de peatones.

Las anteriores, sin embargo, son las cifras alegres dadas a conocer por la vicegobernadora Kounalkis, para terminar aterrizando en la realidad: Desafortunadamente la garita de exportación “siempre está ocupada y congestionada, lo que ocasiona demoras para el traslado y la expedición (proceso de tramitación) de mercancías”.

Las largas filas de vehículos desde colonia llamada Nido de las Águilas hasta la Garita de Otay Mesa se reflejan en elevado costos económicos y de tiempo que termina pagando el consumidor final. Foto: José Antonio Avilés/El Latino San Diego.

Se refleja en incremento de precios al consumidor

Todo ello, reconoció, se refleja en un aumento de precios al consumidor final, debido a las largas colas de vehículos y el creciente número de unidades que tienen que ser revisadas por los inspectors de aduanas.

“Es por eso que este proyecto (de la Puerta de Entrada Otay Mesa 2) es tan necesario y representa un tema de carácter económico y ambiental”, indicó.

Por ello recobra interés el estudio titulado “It’s Time to Make the San Diego-Tijuana Border More Efficient” (Es Tiempo de Hacer la Frontera San Diego Tijuana más eficiente), investigación efectuada para la organización Smart Border Coalition, con la aportación de Steve Williams, José Larroque, Alan Bersin y Gustavo de la Fuente.

¿Quiénes son los colaboradores?

Mientras De la Fuente es director ejecutivo de Smart Border Coalition, Williams y Larroque, respectivamente, aparecían al momento del estudio (en 2017) como copresidentes. De Bersin, es conocido que ocupó varios puestos relevantes en el Departamento de Seguridad Nacional durante el gobierno encabezado por Barack Obama.

“San Diego-Tijuana es un motor económico de $230 billones  con más de 5 millones de residentes y casi 2 millones de empleados. Somos el 40% de toda la población fronteriza de Estados Unidos y México y el cruce fronterizo más active del hemisferio occidental”, resalta el estudio.

$42 millones genera movimiento de Importación y exportación de bienes

Indica que cada año se importan y exportan bienes por valor de $42 mil millones en el Puerto de Entrada de Otay Mesa y  los clústeres en los ramos de producción de biotecnología y farmaceútica, software y comunicaciones de San Diego “son contribuyentes significativos a una economía de innovación de $52 mil millones que representa más de 400,000, empleos , el 30 por ciento del empleo en la ciudad de San Diego)”

Pero “Tijuana agrega cerca de $20 mil millones a la producción de San Diego cada año” (y) “el valor del comercio entre San Diego y México exceed consistentemente los $4 mil millones por año”, mientras “el intercambio commercial entre Tijuana y San Diego está avaluado en $2.1 millones diarios”.

“No han mejorado”

No obstante, advierten, -y este es el punto central- “aunque sabemos que nuestra prosperidad está significativamente ligada a nuestros flujos fronterizos, los tiempos de espera en la frontera no han mejorado. Pueden ser de más de tres horas para viajeros generals y Ready Lane y más de dos horas para carga. Las líneas de Estados Unidos a México, en las horas pico de la tarde, puede durar una hora”.

Y recuerdan que de acuerdo con el informe “Economic Impacts of Wait Times at San Diego-Baja California Border” realizado por la Asociación de Gobiernos de San Diego (SANDAG), “la congestión del tráfico y las demoras en nuestra frontera, le cuestan a las economías del condado de San Diego y Baja California un estimado de $6 mil millones anuales  en producción bruta”.

Como conclusión proponen la operación de “una frontera inteligente” y ejemplifican que el Puerto de Entrada Otay Mesa EsteII, será “el Puerto modelo del Siglo XXI”, pues “pronto combionará instalaciones modernas y prácticas en ambos lados de la frontera con innovaciones tales como carriles reversible y peaje segmentado”.