El Trolley de San Diego se vio repleto de pasajeros pues jugaban Los Padres de San Diego su boleto a la serie divisional.

SAN DIEGO.- La euforia desbordada se apoderó de San Diego.

Y no es para menos pues su equipo Padres de San Diego dieron una sorpresa monumental:

Eliminar, primero, a los Metropolitanos de Nueva York en su propia casa y coronar su pase a los juegos divisionales, dejando en el camino a los tremendos Dodgers de Los Angeles, el equipo más ganador de la temporada, de 111 victorias y solo 54 derrotas.

Y es que el conjunto de los Frailes, que terminó en segundo lugar de la división oeste de la Liga Nacional, ¡pero a 22 juegos de los Dodgers!, ha tenido juegos de película y ha sido una verdadera sorpresa.

Ganarse un lugar, habiendo entrado a los PlayOffs como ‘comodín’ y luego terminar con ‘el orgullo’ Angelino, por más que los azules tengan un equipo ‘viejo’ y que raya en lo tradicional y poco innovador.

Los niños no podían faltar a la cita con el equipo de “ los Frailes’.

Los Dodgers requieren renovarse

Para muestra un botón basta: Con jugadores como Justin Turner, el popular ‘Barba Roja’, con 37 años de edad y quien recibe siete ‘ponches’ o ‘strikeouts’ por un posible jonrón. O un Mookie Bets, que aunque poco más joven (30 años), en los juegos de postemporada pareció estar con ‘la carabina mojada’.

Y ni se diga del caso de Codie Bellinger que tuvo que ser sacado de la alineación debido a su nula productividad por el manager, Ron Roberts, quien por cierto ya está ‘viviendo horas extras’ en el club, pues no han sido pocas las malas decisiones, como el haber sacado al lanzador Tyler Anderson, quien estaba lanzando una joya de pitcheo, con solo dos hits, cero carreras y 86 lanzamientos.

El tiempo se acorta y la luz del semáforo parece eterno cuando los aficionados quieren llegar al Petco-Park.

Ahora, la historia la escribirán Los Padres

La historia, sin embargo, la escribirán ahora los Padres de San Diego, quienes se enfrentarán en siete partidos y busca de estar en la Serie Mundial a los Filis de Filadelfia, un equipo relativamente más flojo que los Bravos de Atlanta, aunque es claro que en el deporte ‘no hay enemigo pequeño”.

Por otra parte es un hecho que el alicaído turismo local -golpeado fuertemente por el desplome provocado por la pandemia de COVID-19, se vería beneficiado y lo único que queda por decir es el clásico llamado de ‘¡Go Padres!.