SAN DIEGO.- Un mensaje prometedor, fresco, dirigido a la comunidad y en el que abordó frontalmente los principales problemas y las demandas de los residentes del condado de San Diego, la Supervisora del Distrito 1 y presidenta de la Junta de Supervisores, Nora Vargas, rindió su informe de labores.
Luego de felicitar al equipo de empleados del Condado de San Diego “por su compasión, compromiso en los desafíos de trabajo conjunto y de servicio a la comunidad”.
“En este histórico momento que está ocurriendo ahora, quiero agradecerles especialmente por tu duro trabajo y estoy superorgullosa de ustedes, de servir a nuestra comunidad que yo amo: Padres, vecinos, trabajadores esenciales, propietarios de pequeños negocios, promotoras, primeros respondientes, cuidadoras (es) cuidadores de niños (as), todos los socios”, dijo.
La primera mujer Latina que preside la Junta de Supervisores del Condado de San Diego subrayó dirigiéndose a los trabajadores (as) de esa instancia de gobierno: “Cada uno de ustedes tienen una parte importante de servicio a la comunidad, de trabajar juntos, por ello somos una comunidad fuerte y resistente”.

Recordó que hace dos años, durante la pandemia de COVID-19, una de las primeras acciones y que fueron una prioridad, fue la protección que se ofreció a los inquilinos en contra de abusos de propietarios de vivienda, parando los desalojos injustos.
Dijo, en este sentido, sentirse orgullosa del Departamento Desarrollo de la Vivienda y la Comunidad que se aseguró que los propietarios de vivienda respetaran a sus inquilinos, a los que apoyaron con asistencia para el pago de las rentas de sus hogares.
Y precisamente en el tema de la vivienda Vargas reconoció que las comunidades del condado de San Diego se enfrentan a “una creciente epidemia de personas sin hogar” y consideró que se debe crear una estrategia integral para enfrentar la creciente epidemia de personas sin hogar “que enfrentan nuestras comunidades”.

Planteó asimismo que en su plan contempla “agilizar la creación de viviendas de emergencia a través de nuestra solución de vivienda compasiva; asociaciones públicas/privadas con organizaciones religiosas y comunitarias para establecer refugios tipo cabaña, y estamos inviertiendo $1.5 millones para lanzar este programa”.
En el rubro de salud mental confirmó la inversión de $30 millones en servicios y proyectos de salud mental que se enfocan en niños y jóvenes, así como $2 millones para apoyar a las personas confinadas en el hogar que reciben servicios de apoyo en el hogar.
Destacó Nora Vargas que los miembros de la Junta autorizaron un inversión adicional de $3.2 millones en apoyo a los equipos comunitarios que atienden llamadas de crisis de salud mental, además de proporcionar viviendas de transición en instalaciones de refugio seguro para las personas con requerimientos de salud conductual.
Dentro de las tareas que se plantea estaría dentro del ámbito de la seguridad pública, adelantó, lanzar una Iniciativa de Seguridad Comunitaria para abordar la violencia armada y la seguridad pública y continuar la campaña de concientización entre los estudiantes de educación superior acerca de los riesgos que representa el consumo de drogas, especialmente el fentanilo.
Apoyar a los adultos mayores que se encuentran en riesgo de quedarse sin vivienda. Cada senior en el programa recibirá $500 dólares para pagar su alquiler, adelantó.
En el tema económico destacó la presidenta de la Junta que el condado ha otorgado alrededor de $26.2 millones de dólares en subvenciones para apoyar a las empresas locales.
Y propuso un “plan para mirar el cuidado de los niños a través de una lente de riqueza generacional y proporcionar incentivos económicos, construyendo una generación de empresarios de cuidado infantil con apoyo a los padres que se reincorporan a la fuerza de trabajo”.

Mientras en Transporte e Infraestructura anticipó un plan de expansion del transporte sin costo para los menores de 24 años de edad, en apoyo a estudiantes universitariosa, adultos jóvenes y los trabajadores de esa edad para que puedan llegar a tiempo a su fuente de empleo.
Y en el tema del medio ambiente, que junto con el de salud ha sido una lucha frecuente por parte de la Supervisora, anunció el propósito de plantar 5,000 árboles en las comunidades del condado de San Diego, con prioridad en aquellas áreas que más requieren áreas verdes y “crear una hoja de ruta de justicia climática para promover soluciones de aire y agua limpios”.
En el mismo tópico se comprometió a continuar abordando los escurrimientos de aguas negras “e implementar una infraestructura que limpie el agua antes de que llegue a nuestras playas”.

