La depresión puede afectar a cualquier persona, independientemente de su raza o etnia. Pero no siempre se ve igual a través de estos límites.
Existen serias inconsistencias en el diagnóstico y tratamiento del trastorno depresivo mayor en las comunidades negras e hispanas.
Los síntomas de la depresión pueden parecerse a los de otras afecciones mentales y físicas.
Según la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI, por sus siglas en inglés), una persona negra puede ser más propensa a describir síntomas físicos, como dolores y molestias. Esta diferencia clave puede retrasar un diagnóstico adecuado.
Algunas investigaciones sugieren que, en comparación con las personas blancas, las personas afroamericanas son más propensas a tener depresión.
Un estudio de 2020 encontró que la depresión severa es significativamente mayor entre las personas negras, hispanas o de razas múltiples o no especificadas en comparación con las personas blancas no hispanas.
La discriminación racial autopercibida está relacionada con el empeoramiento de la salud mental y física entre las personas afroamericanas. Esto parece afectar más a las mujeres que a los hombres.
Algunas investigaciones sugieren que las tasas de depresión son más altas entre las personas blancas que entre las afroamericanas. Otras investigaciones indican que es probable que las tasas sean las mismas. Pero está infradiagnosticada entre las personas negras e hispanas.
Según una encuesta realizada por Blue Cross Blue Shield Association a 2,700 adultos, las barreras para el diagnóstico y el tratamiento incluyen estigma social y acceso a la atención.
Por otra parte, un estudio de 2020 encontró disparidades raciales y étnicas significativas en la depresión tardía. Las personas negras del estudio eran menos propensas a recibir medicamentos o asesoramiento para la depresión en relación con los niveles de síntomas. Y las mujeres negras tenían un 80 por ciento menos de probabilidades que las mujeres blancas no hispanas de recibir tratamiento.
La comunicación puede presentar otra barrera dentro de la comunidad hispana. Tanto el idioma como la cultura pueden afectar la forma en que se describen los síntomas. También pueden afectar las percepciones del médico sobre sus síntomas.
Incluso las diferencias sutiles en la comunicación pueden contribuir a un diagnóstico erróneo. También pueden complicar las cosas cuando se trata de seguir un plan de tratamiento.
SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA DEPRESIÓN
- Tristeza o ansiedad persistente
- Sentirse desesperanzado, pesimista, inútil, culpable
- Irritabilidad, frustración
- Falta de interés en actividades agradables
- Baja energía, fatiga
- Problemas de concentración, memoria, toma de decisiones
- Cambios en el sueño y el apetito
- Dolores y molestias inexplicables
- Pensamientos de autolesión

