Los puertos de Long Beach y Los Ángeles, considerados entre los más saturados de la costa oeste de Estados Unidos. Foto: Facebook Long Beach Port

El proyecto portuario de Punta Colonet en Baja California avanza con la expectativa de convertirse en una alternativa clave para descongestionar el flujo de mercancías en los puertos de Long Beach y Los Ángeles, considerados entre los más saturados de la costa oeste de Estados Unidos. Especialistas en comercio exterior advierten que esta infraestructura permitirá redirigir parte del tráfico marítimo del Pacífico hacia México, lo que incrementaría la competitividad de la región en los mercados internacionales.

De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Marina mexicana, el nuevo puerto podría aumentar en más de 35 por ciento las exportaciones mexicanas por la vía del Pacífico, con impacto directo en sectores estratégicos como la minería, la manufactura y la logística.

De acuerdo con un comunicado del gobierno federal mexicano, el organismo prevé que esta dinámica también favorezca la atracción de inversiones en cadenas de suministro que hoy dependen en gran medida de la capacidad operativa de los puertos californianos.

Ubicado a 240 kilómetros de la frontera con Estados Unidos, Punta Colonet contará con un calado de 17.5 metros y terminales preparadas para distintos tipos de carga, lo que, según autoridades portuarias, lo colocará en condiciones de recibir embarcaciones de gran calado que actualmente saturan las instalaciones de California. “Este puerto representa una oportunidad de reposicionar a México en el mapa logístico global y de abrir nuevas rutas de exportación hacia Asia y Norteamérica”, señaló un funcionario de la Secretaría de Marina durante la entrega de la concesión.

Analistas de Mexicali destacaron que la cercanía con la frontera y la creación de una zona industrial portuaria podrían incentivar nuevas cadenas de valor y facilitar operaciones de empresas binacionales.

El desarrollo, previsto en tres etapas entre 2026 y 2035, abarcará más de 2 mil 700 hectáreas e incluirá un recinto portuario de 83 hectáreas. El plan contempla la incorporación de sistemas de automatización e inteligencia logística, con lo que busca posicionarse como un puerto de clase mundial en el corredor del Pacífico.

De concretarse las proyecciones, Punta Colonet funcionaría como una válvula de escape para los cuellos de botella que actualmente enfrentan Los Ángeles y Long Beach, generando un efecto de redistribución en el flujo comercial y consolidando a Baja California como nodo estratégico para el comercio internacional.