Más de 80 mil personas se reunieron este sábado 18 de octubre en diversos puntos del condado de San Diego durante las movilizaciones “No Kings”, una jornada de protesta nacional contra lo que los organizadores describen como “el avance de políticas autoritarias y el debilitamiento de los procesos democráticos” en Estados Unidos.

Según estimaciones de los organizadores, el centro de San Diego concentró a más de 50 mil participantes, mientras que Carlsbad reunió a 10 mil, Temecula a 6 mil y Rancho Bernardo a 5 mil.

En Chula Vista, la asistencia superó los 3 mil asistentes, cifra revisada al alza respecto a reportes anteriores que indicaban entre 1,000 y 2,000 personas.

Otras localidades registraron los siguientes números: Borrego Springs, 200; Carmel Valley, 1,500; El Cajon, 3,000; El Centro, 375; La Jolla, 1,000+; Mira Mesa, 1,400; Pacific Beach, 500; Ramona, 300; San Marcos, entre 1,000 y 1,200; SDSU, 400; Vista, entre 1,000 y 1,500.

Los organizadores indicaron que los eventos buscan “mostrar solidaridad con las comunidades migrantes, defender la libertad de expresión y rechazar lo que llaman la concentración de poder en manos de un monarca autoproclamado” y forman parte de una movilización nacional en más de 2,500 ciudades de Estados Unidos.

En Chula Vista, la organizadora Janine Michel señaló que las marchas sirven para “dar voz a quienes han sido silenciados y exigir respeto por los derechos de todos los residentes”.

En Carlsbad, Larry Warner denunció la presencia de ICE en las comunidades y afirmó que “las familias viven con miedo constante ante posibles detenciones, incluso en espacios públicos como escuelas y iglesias”.

Brenda Bowman, residente de Mira Mesa, recordó la presencia de San Diego como la ciudad con la mayor concentración de personal militar en el mundo y exigió que “el gobierno respete el servicio de quienes defienden la Constitución, no que los utilice como instrumento político”.

La Oficina del Alguacil del Condado de San Diego emitió un comunicado asegurando que las protestas se mantuvieron pacíficas y civilizadas durante toda la jornada.

La portavoz de la oficina declaró que “apoyamos el derecho del público a la libertad de expresión y reunión.

Mientras las personas se expresen de forma pacífica y legal, no tenemos ninguna autoridad legal para intervenir”, y reiteró que “ningún acto de violencia o intolerancia será tolerado en nuestras comunidades”.

Los organizadores destacaron que los eventos se desarrollaron con un fuerte compromiso con la no violencia y con personal capacitado en desescalamiento para garantizar la seguridad de los participantes.

Se prevé que nuevas movilizaciones del movimiento “No Kings” se realicen en 2026 en diferentes centros urbanos de California, incluyendo San Diego, Los Ángeles y Sacramento.