Para algunos jóvenes, el programa ya ha marcado un antes y un después. Foto: Archivo

Reducir la brecha en el rendimiento escolar y aumentar las tasas de graduación entre estudiantes que históricamente enfrentan mayores desafíos académicos es el objetivo central del programa Fomento del Éxito Académico en la Educación (FASE) en el condado de San Diego. 

Esta iniciativa asigna a cada joven en hogares de acogida un trabajador social educativo que brinda tutoría personalizada, apoyo tecnológico y orientación sobre ayuda financiera, ofreciendo herramientas clave para que puedan completar la preparatoria y avanzar hacia la universidad.

Según datos del condado, mientras la tasa de graduación promedio de los estudiantes de preparatoria es del 87 %, solo el 48 % de los jóvenes en hogares de acogida logra finalizar la secundaria. 

FASE, desarrollado en colaboración con County Child and Family Well Being, la Agencia de Salud y Servicios Humanos y la Oficina de Educación del Condado, busca revertir esta disparidad mediante un acompañamiento individualizado que responde a las necesidades académicas y personales de cada estudiante.

Para algunos jóvenes, el programa ya ha marcado un antes y un después: estudiantes que enfrentaban riesgos de abandono escolar han podido mantenerse en la escuela, acceder a recursos educativos y financieros, y trazar un camino claro hacia su futura carrera profesional, demostrando que el apoyo estructurado puede cambiar de manera significativa la trayectoria de quienes se encuentran en el sistema de acogida.